En las últimas
semanas, Villarruel fortaleció el perfil dialoguista con los gobernadores,
justo cuando el Presidente dinamitó los puentes con ellos. Participó del acto
por el Día de la Bandera junto al radical Maximiliano Pullaro en Rosario y
asistió a la Casa de Tucumán el Día de la Independencia, donde se mostró con el
peronista Osvaldo Jaldo.
Pichetto viene
de juntarse con Schiaretti y Macri, a quien no pudo convencer de que compita
contra Patricia Bullrich en la Ciudad. La obsesión del rionegrino es preparar
una fuerza política de centro para cuando se agote la experiencia libertaria.
Ese horizonte
une a Pichetto con la titular del Senado. De hecho, Villarruel habría empezado
a trabajar para juntar los dos tercios necesarios para rechazar el veto de
Milei al aumento de las jubilaciones.
El encuentro
de Villarruel y Pichetto, según las fuentes consultadas, incluyó referencias al
hartazgo de los gobernadores con Milei y el desafío que les plantean los Menem
y Karina a los gobernadores aliados, al plantarles listas en sus distritos.
También se habló bastante del enojo en el Congreso ante los insultos
permanentes de Milei.
Un senador
aliado del oficialismo confirmó que, lejos de bajar el perfil, Villarruel se
mueve por estos días con la decisión de quien escala una confrontación. "Sale
a contestar por redes sociales, no parece que vaya a aflojar, y mantiene
reuniones políticas por fuera del Senado", comentó.
La
vicepresidenta también habría mantenido una reunión reciente con el gobernador
de Chubut, Ignacio Torres. De aquella cita no hubo registros fotográficos, pero
es otro punto de coincidencia con Pichetto, quien guarda alta consideración por
el mandatario patagónico: "Pichetto lo tiene fichado a Nacho Torres,
tal vez en menor medida a Llaryora y también a Pullaro", admitió un
legislador que conoce al ex senador hace años.
Pero no todo
son rosas. A Pichetto le habría causado mala impresión que la Vicepresidenta
esté rodeada de militares retirados y agentes de inteligencia.
Info: LPO