Hizbulá nombró
a Naim Qassem, antiguo secretario general adjunto, como nuevo líder del partido
tras la muerte de Hasan Nasrala, asesinado en un bombardeo israelí en Beirut a
finales de septiembre. Inicialmente Hizbulá quería designar a Hashem
Safieddine, jefe del Consejo Ejecutivo y primo del líder fallecido, pero éste
también fue abatido en un ataque israelí en la capital libanesa. El ataque
israelí contra los dispositivos buscapersonas de miembros de Hizbulá -que causó
32 muertos y centenares de heridos- junto al asesinato de altos cargos de su
brazo armado ha despertado dudas sobre la capacidad de la organización para
seguir operando a pesar de sus bajas.
En un
comunicado sobre la elección de Qassem, el partido prometió que "trabajarán
juntos para lograr los principios de Hizbulá y las metas de su camino, mantener
la llama de la resistencia brillando y su estandarte en alto hasta lograr la
victoria".
El
nombramiento de Qassem es interpretado como un desafío a Israel, ya que desde
finales de septiembre el partido se había abstenido de asignar un nuevo líder,
supuestamente por miedo a que se convirtiera en objetivo del ejército hebreo.
La presión israelí sobre la organización es tal que Hizbulá se vio obligado a
enterrar a Nasrala temporalmente en un lugar secreto, al no poder garantizar la
seguridad de los asistentes a un funeral abierto al público en Líbano. Tras el
asesinato de su líder, Israel inició una ofensiva militar en Líbano contra
lugares vinculados a Hizbulá, pero también contra infraestructura civil,
causando más de 1.700 fallecidos en solo un mes.
Ante la
ausencia de un nuevo liderazgo, Qassem asumió de facto el frente de la
organización, publicando en tres ocasiones discursos sobre el estado de la
organización como hacía habitualmente su predecesor. En su primer discurso tras
la muerte de Nasrala, Qassem señaló que el Partido de Dios estaba "totalmente
preparado" para una incursión terrestre del ejército israelí y
prometió ganar la guerra, "igual que ganamos en el enfrentamiento
contra Israel en 2006".
Qassem es miembro
de Hizbulá desde su fundación en 1982, organización surgida con el apoyo de
Irán en respuesta a la invasión israelí del Líbano. Es considerado uno de los
principales ideólogos del llamado Partido de Dios. Desde 1991 ejercía de
subdirector de la organización -fue nombrado antes de que Nasrala asumiera el
liderazgo de Hizbulá- y estaba muy implicado en las campañas electorales
parlamentarias del grupo desde que se adentró en política en 1992. Fuera del
país es conocido como uno de los principales portavoces de la organización, que
atendía habitualmente a medios extranjeros, después de que Nasrala se viera
obligado a vivir escondido tras la guerra contra Israel en 2006.
En 2004
publicó el libro 'Mirada desde dentro' sobre la estrategia de su partido
y su visión de recurrir al 'horror' para enfrentar los abusos israelíes.
Nació hace 71
años en Basta, en el seno de una familia originaria del sur del país, de Kfar
Kila, zona fronteriza con Israel y escenario actual de los ataques del ejército
hebreo. Desde muy joven se vinculó al activismo político, principalmente en el
movimiento chií Amal.
Se desconoce
el paradero del nuevo líder de Hizbulá. El portal de noticias emiratí Erem
News, citando fuentes iraníes, informó de que Qassem se habría trasladado a
Teherán a principios de octubre, por temor a que fuera objetivo de un ataque
israelí. El partido libanés no ha confirmado la noticia.
Info: Lara Villalón – El Mundo