Un bombardeo
israelí alcanzó este miércoles la única iglesia católica en la Franja de Gaza,
causando tres muertos y nueve heridos, entre ellos el párroco que hablaba a
diario con el Papa Francisco sobre la situación en el enclave desde octubre de
2023. La Iglesia de la Sagrada Familia, situada en la ciudad de Gaza, acogía en
el momento del ataque a unas 600 personas, tanto a cristianos como musulmanes,
entre ellos varios niños con discapacidad, según informó el director interino
del Hospital al-Ahli, que recibió a los heridos del bombardeo.
Como muchas
infraestructuras educativas, sanitarias o religiosas, la iglesia se había convertido
en un lugar de cobijo para desplazados de la guerra y estaba siendo acosada con
ataques aéreos desde hace una semana, relataron varios testigos a la emisora Al
Jazeera. "Es una flagrante afrenta a la dignidad humana y una grave
violación de la santidad de la vida y la inviolabilidad de los lugares
religiosos, que están siendo destinados a servir como refugios seguros en
tiempos de guerra", declaró en un comunicado el Patriarcado Ortodozo
Griego de Jerusalén, que también tiene una iglesia en Gaza que fue atacada en
las primeras semanas de guerra.
La
organización benéfica católica Cáritas -con sede regional en Jerusalén- informó
que el conserje de la parroquia, de 60 años, y una mujer que recibía apoyo
psicosocial, de 84 años, murieron en el ataque. Más tarde, el patriarca latino
de Jerusalén, el cardenal Pierbattista Pizzaballa, confirmó la muerte de un
tercer civil.
Imágenes del
bombardeo muestran al padre Gabriel Romanelli -párroco de la Iglesia cercano al
difunto Papa Francisco- sentado con la pierna derecha vendada. Los otros ocho
afectados sufrieron heridas graves y dos de ellos se encuentran en estado muy
crítico. "Sus vidas corren peligro", informó Pizzaballa en
declaraciones a la emisora Vatican News. "Ha llegado el momento de que
los líderes alcen la voz y hagan todo lo necesario para detener esta tragedia,
humana y moralmente injustificada", señaló poco después el Patriarcado
Latino de Jerusalén en un comunicado.
Cerca de
50.000 palestinos cristianos viven en territorios ocupados, aunque poco más de
mil se encuentran en la Franja de Gaza. La mayoría son cristianos ortodoxos
griegos, pero también hay creyentes de otras ramas, incluida la católica
romana. Según la Conferencia Episcopal italiana (SIR), esta parroquia católica
servía a diario a unos 500 cristianos desplazados por los bombardeos y las
órdenes del ejército hebreo. El Papa difunto Francisco llamaba todos los días
al párroco Romanelli, en un gesto de apoyo al diálogo y a la protección de
civiles durante la guerra.
Desde el
inicio de la ofensiva israelí contra el enclave en octubre de 2023, los
uniformados hebreos han atacado en repetidas ocasiones lugares religiosos,
incluyendo mezquitas e iglesias. Pocas semanas después del inicio de la guerra,
las fuerzas israelíes bombardearon la Iglesia de San Porfirio, la más antigua
de la Franja de Gaza -que data del siglo V- causando la muerte de 18 personas.
Tras el ataque
contra la Iglesia de la Sagrada Familia, el portavoz del ejército señaló que
estaban al tanto del suceso y que lo estaban investigando. Poco después, en una
acción inusual, el ministerio de Exteriores israelí publicó una disculpa en
redes sociales. "Israel expresa su profundo pesar por los daños
sufridos por la Iglesia de la Sagrada Familia en la ciudad de Gaza y por
cualquier víctima civil", señala la nota.
El Papa León
XIV se mostró "profundamente entristecido" por el ataque y
reiteró en un comunicado su "llamado a un alto el fuego inmediato"
para poder alcanzar un "diálogo, reconciliación y una paz duradera en la
región". Gobiernos de varios países europeos se sumaron a las condenas por
el bombardeo contra el centro de culto. La primera ministra italiana, Giorgia
Meloni, declaró que "ninguna acción militar puede justificar semejante
actitud". "Los ataques contra la población civil que Israel lleva
meses llevando a cabo son inaceptables", aseguró en una publicación en
sus redes sociales. Por su parte, el ministro de Exteriores francés, Jean-Noël
Barrot, calificó de "inaceptable" el bombardeo contra la
Iglesia de la Sagrada Familia, que consideró "históricamente bajo la
protección de Francia", aludiendo a un acuerdo del siglo XVI con el
Imperio Otomano en virtud del cual París ejercía de protector de los católicos
palestinos.
Los bombardeos
israelíes del miércoles han causado una treintena de muertos en toda la Franja,
entre ellos dos fallecidos en un ataque contra dos escuelas que albergaban a
centenares de desplazados en el campo de refugiados de Al-Bureij, en el centro
de Gaza. Otras ocho personas murieron en un ataque con drones cuando intentaban
proteger los camiones de ayuda humanitaria que se dirigían al norte del
enclave. Por otro lado, la llamada Fundación Humanitaria de Gaza (FHG) -la
iniciativa de EEUU e Israel para entregar ayuda en el enclave y que sustituye
los sistemas de distribución de la ONU- cerró el jueves sus centros en el sur
de la Franja.
La suspensión
de la entrega se debe a la muerte de veinte personas el miércoles -entre ellas
quince por asfixia-, tras ser cercadas por una valla y rociadas con gases
lacrimógenos cuando esperaban obtener alimentos por parte de los contratistas.
Unas 800 personas han muerto en ataques del ejército israelí o de los
trabajadores de FHG cuando intentaban solicitar ayuda en los puntos de entrega,
según el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
Info: Lara Villalón – El Mundo