Cuando
pensamos en proteínas y en alimentos que la contengan seguramente pensamos en
el huevo, en la ternera o en el pollo, pero hay productos que contienen mucha
más proteína pero que apenas se conocen. Es el caso de las sardinas, un tipo de
pescado que, además, tiene muchas otras propiedades para la salud.
Como explica
Jorge García, médico, pediatra y divulgador en redes sociales, "la sardina
es un alimento que proporciona toda la proteína necesaria, omega 3, calcio,
vitamina D, B12, yodo, creatina y coenzima Q10".
Además, "el
aporte de ácidos grasos poliinsaturados omega-3, por una ración, casi cubre el
100% de los objetivos nutricionales recomendados para la ingesta diaria de la
población", informan desde la Federación Española de Nutrición. El omega 3
es "bueno para nuestro cerebro y nuestro corazón, de modo que si tomas
sardinas con frecuencia podrías no necesitar suplementar con omega 3",
recuerda García.
Respecto a los
minerales, el fósforo es el oligoelemento mayoritario. En concreto, según la
FEN, "una ración de sardinas cubre el 93% de las ingestas diarias
recomendadas para hombres y mujeres". Además, son fuente de selenio, "mineral
que contribuye al mantenimiento de las uñas y el cabello en condiciones
normales".
Entre las
vitaminas se encuentran algunas del grupo B como la B12, B6, niacina y
riboflavina. Las sardinas contienen además "cantidades significativas de
vitamina D, la cual contribuye a la absorción y utilización normal del calcio y
el fósforo".
Es tan
completo que "podrías vivir sólo de sardinas durante 1 mes", indica
García. Y esto es así porque "en las sardinas tienes toda la proteína
biodisponible, el calcio de la espina y tienes la vitamina D de los pescados
azules. También tienen vitaminas A y E, ricas en antioxidantes".