El Gobierno
quiere acelerar el operativo de los dólares y los pesos luego de los anuncios
de la semana pasada. En Economía miran con cierta preocupación los datos de
actividad que en abril habían venido en caída por segundo mes consecutivo.
Necesitan que salgan las reglamentaciones que le permita a la gente usar sus
"canutos" para comprarse lo que sea.
De hecho, el
anuncio que faltó en la conferencia de prensa donde estuvo Luis Caputo y los
titulares del ARCA y BCRA es el uso directo de los "crocantes".
Ahora, una
directora del Central dice que están trabajando con los bancos para habilitar
las compras con dólares directamente y en cuotas.
"La
idea es que puedas hacer lo que quieras, que lo pagues en pesos o que lo pagues
en dólares. Incluso con tarjeta de débito hoy podrías pagarlo en cuotas
también, debitando de tu cuenta en dólares. Y se está trabajando también desde
el Banco Central para poder acomodar los sistemas de las tarjetas de crédito,
porque tienen toda una ingeniería detrás, pero para que también pueda haber
compras con tarjeta de crédito en dólares y en cuotas", afirmó Silvina
Rivarola, del BCRA, en un stream.
Lo cierto es
que las medidas habían dejado sabor a poco. Lo fundamental, además de eliminar
regímenes de control y elevar en forma exponencial los montos para operar a
partir de los cuales se informan (incluso mucho más elevados que estándares
internacionales), es que haya una protección al contribuyente que se la
"juegue" y utilice dinero negro.
La consultora
LCG dice que si bien el esquema de simplificación tributaria y declarativa es
muy bienvenido (hay varios estudios que comprueban que los costos de
cumplimiento, cuando los trámites son arcaicos y reiterativos, afectan la
productividad y el buen desempeño de los negocios, dicen), "no parece
ser el objetivo central de las medidas".
"Pareciera
que apuntan más a incrementar el nivel de consumo reprimido (dólares no
declarados sin poder ser usados) o por la necesidad de dólares en el BCRA
(diversas compras en dólares irían de cajas de seguridad a cuentas bancarias,
que en última instancia se encajarían y subirían las reservas brutas)",
apuntan.