La botella de vino más cara de la historia se subastó en Nueva York: cuánto pagaron
Un comprador anónimo rompió el récord que se había establecido en 2018 y se quedó con un ejemplar de Pinot Noir del año 1945

El mercado global de vinos de alta gama volvió a romper todos los récords con una venta que ya es considerada histórica. En una subasta realizada en Nueva York, una botella de Domaine de la Romanée-Conti de la añada 1945 alcanzó un récor, consolidándose como el vino más caro jamás vendido en una subasta.
La operación tuvo lugar durante el evento anual La Paulée organizado por Acker Merrall & Condit, una de las firmas más prestigiosas del mundo en el rubro. La cifra no solo superó ampliamente el récord anterior -también de una botella de 1945 de la misma bodega- sino que implicó un incremento cercano al 50%.
Aquel récord previo se había establecido en 2018, cuando una botella similar se vendió por USD 558.000. En esta ocasión, el ejemplar provenía de la colección personal de Robert Drouhin, histórico referente de la maison Joseph Drouhin, lo que añadió aún más valor simbólico a la pieza.

Cuánto pagaron por el vino y por qué vale una fortuna
Detrás de los 812.500 dólares que pagó un comprador anónimo, hay una combinación de factores que lo convierten en una rareza absoluta. En primer lugar, su escasez: en 1945 se produjeron apenas unas 600 botellas, de las cuales hoy sobreviven muy pocas en condiciones óptimas.
Además, se trata de una cosecha irrepetible. Fue la última antes de que la bodega reemplazara sus vides más antiguas, algunas de ellas con casi un siglo de historia y sobrevivientes de dos guerras mundiales.
Otro elemento clave es que las uvas provenían de viñas "pre-filoxera", es decir, plantas originales europeas que no habían sido injertadas para resistir la devastadora plaga del siglo XIX. Según expertos, esto otorga al vino una complejidad única, imposible de replicar en la actualidad.
El viñedo de Borgoña donde se produce Romanée-Conti es considerado el más prestigioso del mundo gracias a su "terroir", una combinación excepcional de suelo y clima.
La influencia de la bodega en el mercado de lujo es contundente: sus etiquetas representan cerca del 17% de las ventas en subastas internacionales, muy por encima de competidores históricos como Château Pétrus.

