La coalición
gobernante en Japón liderada por el primer ministro, Shigeru Ishiba, ha perdido
la mayoría en la Cámara Alta en las elecciones celebradas este domingo, según
los resultados confirmados este lunes, pero el mandatario ha prometido seguir
en el poder.
El Partido
Liberal Democrático (PLD) de Ishiba y su socio de gobierno, el budista Komeito,
se ha asegurado 47 escaños, por debajo de los 50 necesarios para mantener la
mayoría simple en la Cámara Alta.
Así las cosas,
la coalición gobernante quedará así privada de la mayoría en ambas cámaras de
la Dieta, el Parlamento japonés, tras la derrota que cosecharon en la Cámara
Baja en las elecciones generales del pasado octubre, lo que pone en riesgo la
viabilidad del gobierno y podría desatar llamamientos a la dimisión de Ishiba
dentro del PLD.
Sin embargo,
Ishiba ha asegurado este lunes que se mantendrá en el poder, porque siguen
siendo el partido con mayor representación y "a pesar del duro golpe y
las muchas dificultades", mucha gente les ha apoyado "firmemente".
Entre los
partidos de la oposición, el liberal izquierdista Partido Democrático
Constitucional de Japón (PDC) se ha situado como la segunda fuerza con 22
escaños, mientras que el reformista Partido Democrático para el Pueblo (PPD) ha
sido la tercera con 17.
La sorpresa
del día ha sido el partido de ultraderecha nacionalista japonés Sanseito, que
bajo el lema "Japón primero" ha emergido como uno de los
grandes ganadores en las elecciones de este domingo al conseguir 14 escaños y
situarse como la tercera fuerza de la oposición.
Fundado en YouTube durante la
pandemia, el partido ha ganado visibilidad con su lema "Japanese
First", un fuerte discurso contra la inmigración, promesas de recortes
fiscales y más gasto social.
Su líder, Sohei Kamiya, que se
inspira en Donald Trump, ha logrado conectar con votantes frustrados por la
inflación, el estancamiento económico y el aumento de residentes extranjeros,
que ya rozan los 3,8 millones.
Info: Orain.eus