El jefe de
Mercedes, Toto Wolff, y el tricampeón mundial de Fórmula 1, Max Verstappen, han
coincidido en la exclusiva isla de Cerdeña durante el receso veraniego de la
categoría, en un contexto marcado por la incertidumbre sobre el futuro del
piloto neerlandés. "No es casualidad que esta semana haya dos yates
navegando frente a Cerdeña: uno es de Toto Wolff y el otro de Max Verstappen.
Por lo que escuché, es muy probable que hayan tomado un café juntos",
afirmó el ex piloto y actual comentarista de Sky Sports Alemania, Ralf
Schumacher.
Esta
afirmación ha encendido las especulaciones sobre un posible acercamiento entre
el piloto de Red Bull y la escudería alemana, en medio de una de las etapas más
convulsas para el equipo austríaco en los últimos años. El viernes pasado, el
jet privado de Verstappen fue rastreado aterrizando en la isla italiana poco
después de que se confirmara el despido de Christian Horner como jefe de equipo
de Red Bull, una noticia que sacudió el paddock y que ha reavivado los rumores
sobre una posible salida del piloto neerlandés.
El seguimiento
de embarcaciones privadas mostró que tanto el yate de Wolff como el de
Verstappen permanecían fondeados frente a las costas de Cerdeña, mientras la
Fórmula 1 se encuentra en pausa hasta el próximo Gran Premio de Bélgica,
programado para el 27 de julio. La presencia simultánea de ambos protagonistas
en la isla no ha pasado desapercibida para los observadores del mundo del
automovilismo. Ralf Schumacher, quien fuera piloto de la máxima categoría y
ahora se desempeña como analista, profundizó en el contexto de este encuentro: "Creo
que está bastante claro lo que Max quiere. El GT3 es algo que le apasiona.
Mercedes también lanzará un nuevo auto en esa categoría pronto, así que ahora
mismo no parece probable que él siga en Red Bull. Creo que el domingo se dio
cuenta de que ni siquiera él puede salvar esto — y eso lo afectó. Después de la
carrera, para mí fue evidente. Y una vez que tienes la sensación de que algo no
tiene solución, resulta difícil revertirlo", explicó.
Sus palabras
reflejan la percepción de que el ambiente en Red Bull se ha tornado
insostenible para su principal figura, especialmente tras la salida de Horner y
los recientes resultados adversos. El propio Toto Wolff confirmó durante el
pasado Gran Premio de Austria que ha mantenido conversaciones con Verstappen
sobre su futuro. Aunque el piloto neerlandés tiene contrato con Red Bull hasta
2028, existe una cláusula de salida que podría activarse si no se encuentra
entre los tres primeros del campeonato al llegar el receso de verano. Esta
condición contractual añade un elemento de presión adicional en un momento en
el que el equipo austríaco atraviesa una crisis interna sin precedentes.
El despido de
Horner marcó un punto de inflexión en la estructura de Red Bull. Tras veinte
años al frente del equipo, Horner fue apartado de su cargo apenas tres días
después del Gran Premio de Silverstone, en medio de una seguidilla de malos
resultados y a un año de haberse visto envuelto en un escándalo por mensajes de
contenido sexual.
La reacción de
Verstappen no se hizo esperar. A través de su cuenta de Instagram, el piloto
expresó: "Desde mi primera victoria hasta cuatro campeonatos del mundo,
hemos compartido éxitos increíbles. Ganando carreras inolvidables y batiendo
incontables récords. ¡Gracias por todo, Christian!", publicó el neerlandés,
aunque las versiones sobre los roces en los últimos tiempos también habían
ganado fuerza.
A pesar de la
efervescencia mediática y las versiones sobre un inminente traspaso a Mercedes,
voces autorizadas del paddock consideran improbable que Verstappen tome una
decisión precipitada. Günther Steiner, ex jefe de equipo en la Fórmula 1,
ofreció su perspectiva sobre el futuro del neerlandés: "Max seguro que se
queda en Red Bull. Al menos, creo que seguirá allí en 2026", afirmó
Steiner, quien subrayó la cautela con la que el piloto evalúa sus opciones. "Va
a observar lo que sucede a su alrededor y querrá ver cómo se desarrolla la
situación el próximo año. ¿Quién es fuerte y quién no? Cambiar de equipo ahora
y firmar un contrato largo con otro (sea quien sea) me parece muy arriesgado",
añadió.
Steiner
profundizó en los motivos que, a su juicio, llevarían a Verstappen a mantener
su vínculo con Red Bull al menos hasta 2027, luego de que entren en vigor las
nuevas regulaciones técnicas de la Fórmula 1. "Por eso él mismo dice: 'me
quedo donde estoy'. Pero sin duda tiene cláusulas en su contrato que le dan
margen para marcharse si las cosas no van bien el año que viene. Y todos
sabemos que el mejor equipo siempre quiere al mejor piloto, y que el mejor
piloto siempre quiere estar en el mejor equipo. El año próximo tendrá la oportunidad
de averiguar quién encaja en cada rol. Pero cambiar de equipo ahora sería
demasiado arriesgado", continuó.
"Tampoco
creo que haya alguien dispuesto a ofrecerle un contrato por solo un año. No
sería bueno para él estar un año en otro equipo y luego volver a cambiar. No
tendría sentido. Por eso él dice ahora: 'Me quedo donde estoy y ya veré el año
que viene'", concluyó Steiner.
Por lo pronto, por más que
circularon en redes fotos de Wolff y Verstappen coincidiendo al abordar un
avión privado, se confirmó que las mismas son falsas. Eso no quita que el
cónclave no se haya realizado o esté a punto de concretarse, aunque lejos de
las cámaras y los curiosos.