La Corte Penal
Internacional (CPI) ha dictado este jueves órdenes de detención contra el
primer ministro israelí, Benjamin Nentayahu, y su exministro de Defensa Yoav
Gallant, por la presunta comisión de crímenes de guerra y lesa humanidad en la
Franja de Gaza al menos desde el 8 de octubre del año pasado, según ha explicado
el tribunal de La Haya en un comunicado.
También ha
aprobado la orden de arresto de Mohamed Diab al Masri, conocido como 'Abú
Deif', un alto cargo de Hamás considerado jefe de su ala militar, después de
que otros dirigentes señalados previamente, entre ellos Yahya Sinwar e Ismail
Haniye hayan sido asesinados en los últimos meses en operaciones israelíes.
Israel también declaró muerto a Mohamed Diab al Masri el pasado junio, aunque
su fallecimiento nunca ha sido confirmado por Hamás.
La Corte Penal
Internacional les considera "responsables penalmente como coautores de
los crímenes de guerra de uso del hambre como método de guerra y los crímenes
de lesa humanidad de asesinato, persecución y otros actos inhumanos".
Además,
también se les considera responsables como "superiores civiles por el
crimen de guerra de dirigir de forma intencionada ataques contra la población
civil" en la Franja de Gaza.
La Fiscalía ya
había solicitado el arresto de todos ellos el pasado mes de mayo, y ahora la
Corte Penal Internacional ha dado el paso.
Israel tacha la orden de
"antisemita"
El primer
ministro israelí, Benjamin Netanyahu ha tildado la orden de arresto de "antisemita"
y ha acusado a la corte de La Haya de ser un "organismo político
parcial y discriminatorio". Netanyahu ha asegurado que "ninguna
decisión antiisraelí impedirá al Estado de Israel defender a sus ciudadanos".
Ha remarcado, además, que no cederá ante las presiones y seguirá persiguiendo
todos los objetivos que Israel se ha propuesto cuando empezó "su guerra
justa contra Hamás y el eje terrorista iraní".
El presidente
israelí, Isaac Herzog, ha tildado de "día oscuro para la justicia y
para la humanidad" la decisión de la CPI. "Es una burla al
sacrificio de todos aquellos que luchan por la justicia, desde la victoria
aliada sobre los nazis hasta hoy", se ha atrevido a aludir en un
comunicado oficial.
El titular de
Defensa, Israel Katz, también tildó de "vergüenza moral totalmente
teñida de antisemitismo" esta medida.
El ministro
ultraderechista de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, ha calificado este
jueves a la Corte Penal Internacional (CPI) de "antisemita hasta la
médula" y ha asegurado que "la respuesta a las órdenes de
detención debe ser la ejecución de la soberanía sobre todos los territorios de
Judea y Samaria (Cisjordania), la colonización en todo el país y la ruptura de
los vínculos con las autoridades terroristas, incluidas sanciones (contra la
Autoridad Nacional Palestina)".
Reacciones y obligaciones
internacionales
Hamás ha
celebrado la decisión de la Corte Penal Internacional (CPI) asegurando que "la
justicia internacional está con nosotros contra la entidad sionista".
Las órdenes de
arresto de Benjamin Netanyahu, y su anterior ministro de Defensa, Yoav Gallant,
quedan pendientes ahora de su potencial acatamiento por parte de los Estados
miembro de la corte, un aspecto que ha marcado en gran medida las reacciones
globales al dictamen.
Los 124
estados miembros de la CPI están obligados por el estatuto fundacional de la
corte a arrestar y entregar a cualquier individuo sujeto a una orden de arresto
de la CPI si pone un pie en su territorio. Pero el tribunal no tiene medios
para ejecutar tal arresto. No tiene fuerza policial, por lo que el arresto de
sospechosos debe ser realizado por un estado miembro o un estado cooperador.
Las sanciones por no arrestar a alguien a pesar de una orden judicial son poco
más que un tirón de orejas diplomático. Ni Estados Unidos, ni Israel son parte
de este tribunal, el único que no reconoce la inmunidad de un dirigente.
Sudáfrica, que
denunció a Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) por la presunta
comisión de genocidio en la Franja de Gaza, ve en las órdenes de arresto un "paso
significativo hacia la justicia" dentro del actual contexto de
tensiones, por lo que lo ha celebrado. El Gobierno sudafricano "reafirma
su compromiso con el Derecho Internacional y urge a todos los Estados parte a
actuar conforme a sus obligaciones dentro del Estatuto de Roma".
Sobre esta
misma obligación ha hablado el Alto Representante de Política Exterior de la
UE, Josep Borrell, que ha recordado desde Jordania que la orden es "vinculante"
para los Veintisiete, en la medida en que todos ellos forman parte del citado
Estatuto. "No es una decisión política, es una decisión de un tribunal
de justicia internacional y las decisiones de los tribunales tienen que
respetarse e implementarse", ha expuesto.
La
organización Human Rights Watch (HRW) ha aplaudido la decisión del CPI,
decisión que, según la entidad, "derriba la percepción de que ciertos
individuos están por encima de la ley; esto es aún más importante dados los
intentos descarados de obstruir el rumbo de la justicia en la corte",
ha señalado el director de justicia internacional en HRW, Balkees Jarrah.
Aun así,
subraya que la efectividad de la orden es relativa: "Depende de la
voluntad de los gobiernos de apoyar la justicia, sin importar dónde se
cometieron los abusos ni por parte de quién".
Info: eitb.eus