El director
ejecutivo del CCD y exministro de Educación, Nicolás Trotta, aseguró que la
merma en la inflación "no parece traducirse en una mejora de los
salarios sino en su estancamiento en niveles de mínimo histórico". "La
recuperación de la economía de la que habla el Gobierno solo significa que la
producción y el empleo han dejado de caer. Pero mientras la euforia financiera
impregna toda la visión oficial, el salario real, el nivel de actividad y la
inversión se mantienen en niveles históricamente bajos", profundizó.
En ese
sentido, Trotta remarcó que los trabajadores están pagando el ajuste ya que en
el primer semestre de 2024 la participación de los asalariados en el PBI fue
del 42,8%, 2,5 p.p menos respecto de 2023, y 10,4 puntos respecto al pico
histórico de 2015, que fue de 53,2%. "Mirar estos datos es una forma de
comprender las contradicciones y la grieta", señaló.
Por su parte,
el coordinador de IET, Fabián Amico, explicó que "la inflación continúa
gradualmente en baja, apoyada en el ancla del tipo de cambio y la disminución
del ritmo de ajuste de los precios regulados (tarifas y servicios
privados)", aunque también subrayó que esta dinámica convive con
salarios reales estancados "como ocurrió en buena parte de la etapa del
Plan de convertibilidad".
"Los
intentos de freno del Gobierno al ritmo de las paritarias y la intensa
destrucción de empleo de los últimos meses, parecen haber debilitado
considerablemente la capacidad de los trabajadores para beneficiarse del
proceso de desinflación y poder obtener la recomposición de los ingresos
perdidos", expresó.
Info: Ámbito