El Gobierno
sirio de Bachar al Asad ha perdido este jueves el control de la ciudad de Hama,
la segunda capital provincial que cae en manos de la insurgencia islamista en
poco más de una semana de ofensiva, tras la caída de Alepo.
El grupo Hayat
Tahrir al Sham (HTS), que lidera la ofensiva, ha roto las defensas del Ejército
sirio en el entorno de la estratégica ciudad de Hama tras varios días de
batalla en los que finalmente los insurgentes han logrado penetrar en la urbe y
tomar también el aeropuerto militar, el principal cuartel de la policía y su
prisión, de la que han liberado a "centenares de prisioneros".
La
confirmación de la toma de la ciudad ha llegado de forma simultánea tanto por
las autoridades de Damasco, que han reconocido su retirada para "replegarse
y posicionarse fuera de la ciudad", como por parte de los portavoces
de HTS, quienes han dicho que "las fuerzas del régimen viven un estado
de anarquía en Hama y los altos oficiales huyeron".
La caída de
Hama, objetivo de HTS y sus milicias aliadas, ha llegado tras dos días de
combates en el entorno de la ciudad.
Abu Mohamed al
Jolani, líder de HTS, no ha tardado en aparecer para confirmar este triunfo de
sus militantes, para insistir en un mensaje que ya dio el día anterior:
solicitar a los militantes de su organización, que tiene sus orígenes en el
Frente al Nusra, la filial siria de Al Qaeda, "compasión y
amabilidad" en las zonas "liberadas".
El éxito
fulgurante de la ofensiva de HTS, que incluye también a otros grupos opositores
a Damasco apoyados por Turquía, ha despertado miedos de que se vuelvan a
repetir abusos de derechos humanos contra civiles, tal y como han denunciado
organizaciones como Human Rights Watch.
Alepo, la
segunda ciudad de Siria en población y que alberga una destacada comunidad
cristiana, ocupada por HTS desde el pasado viernes, vive hoy una jornada de
calma, según han indicado residentes en la localidad contactados por EFE.
De momento,
según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, al menos 727 personas han sido
asesinadas desde el inicio de la ofensiva, entre ellas más de 100 civiles.