La ONU advirtió que El Niño será “muy fuerte” y podría extender sus efectos durante buena parte de 2027
La Organización Meteorológica Mundial (OMM) lanzó este jueves una fuerte advertencia sobre la evolución de El Niño: el fenómeno ya está consolidado, continuará intensificándose durante los próximos meses y tiene una probabilidad cercana al 100% de mantenerse hasta febrero de 2027. El organismo anticipó un aumento del riesgo de inundaciones, sequías, temperaturas extremas y alteraciones en los regímenes de lluvias en distintas regiones del planeta.

El nuevo informe de la agencia meteorológica de Naciones Unidas resulta particularmente significativo porque es la primera vez que su boletín sobre El Niño/La Niña expresa un nivel de certeza tan elevado respecto de la persistencia de un episodio. La OMM prevé que el fenómeno alcance una intensidad "muy fuerte" antes de llegar a su máximo hacia finales de 2026.
Los datos oceánicos explican buena parte de la preocupación. Durante julio y comienzos de agosto se detectaron sectores del Pacífico tropical donde las temperaturas subsuperficiales superaron en más de 8 °C los valores medios. A su vez, los modelos de la OMM proyectan para septiembre, octubre y noviembre una anomalía promedio de aproximadamente 3,6 °C en la región Niño 3.4, uno de los indicadores utilizados para monitorear el fenómeno.
La perspectiva también es respaldada por la NOAA de Estados Unidos, que mantiene activa una advertencia por El Niño y estima una probabilidad superior al 90% de que alcance una intensidad muy fuerte durante el otoño y el invierno del hemisferio norte 2026-2027. El organismo estadounidense incluso calculó un 69% de probabilidad de que entre octubre y diciembre alcance niveles que superarían los grandes eventos registrados desde 1950, aunque aclaró que una mayor intensidad no garantiza automáticamente impactos extremos en todas las regiones.

Qué puede pasar en Argentina
Para la Argentina, el escenario también es seguido de cerca por el Servicio Meteorológico Nacional (SMN). Su actualización de septiembre confirma que el ENOS se encuentra actualmente en fase cálida, correspondiente a El Niño, y señala una probabilidad del 100% de que continúe durante el trimestre septiembre-octubre-noviembre de 2026, con una intensidad fuerte o muy fuerte.
El organismo argentino explicó que el calentamiento del Pacífico ecuatorial se mantiene especialmente al este de la línea internacional de cambio de fecha, con los mayores valores cerca de las costas sudamericanas. También se observan vientos alisios debilitados en el Pacífico central y valores negativos del Índice de Oscilación del Sur, señales consistentes con un episodio de El Niño.
En la Argentina, El Niño suele favorecer precipitaciones superiores a los valores normales en determinadas regiones, aunque sus consecuencias no son uniformes ni pueden trasladarse automáticamente de un evento a otro. El propio SMN señala que los impactos necesitan tiempo para manifestarse porque la atmósfera debe responder al calentamiento del océano.
Por esa razón, que El Niño sea clasificado como "muy fuerte" no significa que necesariamente se produzcan lluvias extraordinarias o inundaciones en cada punto del país. La OMM remarcó que los efectos dependen también de la época del año y de otros condicionantes del sistema climático, entre ellos las temperaturas de los océanos Atlántico e Índico.
Temperaturas superiores a lo normal
La perspectiva internacional para los próximos meses agrega otro elemento de preocupación. Para el período septiembre-noviembre de 2026, los modelos de la OMM muestran una mayor probabilidad de temperaturas superiores a las normales en prácticamente todas las regiones terrestres del planeta.
El Niño es un fenómeno natural y no es causado por el cambio climático, pero se desarrolla actualmente sobre un planeta que ya registra temperaturas elevadas debido al calentamiento global. Esa combinación puede incrementar los riesgos asociados a episodios de calor extremo y otros eventos meteorológicos severos.
La OMM recordó además que los efectos pueden prolongarse más allá de la duración estricta del fenómeno. Aunque se espera que El Niño alcance su máximo hacia finales de este año y persista al menos hasta febrero, sus consecuencias sobre el clima podrían continuar durante buena parte de 2027.
La secretaria general de la OMM, Celeste Saulo, llamó a gobiernos y organismos responsables de áreas sensibles como agricultura, salud, energía y agua a reforzar las medidas preventivas y los sistemas de alerta temprana frente a un episodio que podría tener importantes consecuencias sociales y económicas.


