La principal
fuerza opositora de Corea del Sur, el Partido Demócrata (PD), y otras cinco
formaciones han presentado este miércoles una moción parlamentaria para la
destitución del presidente Yoon Suk-yeol, tras la tormenta política generada en
el país por la declaración de la ley marcial que ya ha sido revocada.
Las seis
formaciones opositoras han iniciado así el proceso parlamentario que podría
desembocar en la salida del presidente Yoon Suk-yeol, cuyo partido gobierna en
minoría.
La moción de
destitución podría ser votada el viernes 6 o el sábado 7, dentro del plazo de
72 horas que fija la normativa nacional para tramitar este tipo de iniciativas
una vez presentadas.
Para aprobarla
serán necesarios los apoyos de al menos 200 de los 300 escaños que componen el
órgano unicameral legislativo surcoreano.
Cinco horas de la ley marcial
El presidente
de Corea del Sur, Yoon Suk Yeol, levantó a última hora de este martes la ley
marcial después de que el PD y otras fuerzas minoritarias tumbaran la polémica
medida en la Asamblea Nacional, decretada con el objetivo de "erradicar
las fuerzas afines a Corea del Norte".
La polémica
medida ha llegado después de que el PD, que tiene mayoría en la Asamblea Nacional
(Parlamento), haya aprobado sin contar con el apoyo del gobernante Partido del
Poder Popular (PPP) de Yoon unos presupuestos generales para 2025 con múltiples
recortes, además de mociones para destituir al fiscal general y al responsable
de la Junta de Auditoría e Inspección, encargada de monitorizar las cuentas de
los organismos públicos.
La
Constitución concede al presidente la facultad de decretar la ley marcial por
"necesidades militares" o para "mantener la seguridad
y el orden público", pero estipula también que debe notificar dicha
decisión a la Asamblea. Si el Parlamento así lo requiere por mayoría, el
presidente debe dar marcha atrás, recoge el artículo 77 de la Carta Magna.
Por su parte,
el líder de la oposición, Lee Jae-myung, dijo que "el presidente ha
traicionado al pueblo surcoreano". Además, afirmó que "desde
este momento Yoon Suk-yeol ya no es el presidente del país".
El presidente
surcoreano había acusado a la oposición política de estar llevando a cabo "actividades
anti-estatales". En un discurso televisado, el mandatario había dicho
que la oposición está llevando a cabo "actividades que planean la
rebelión".
Concretamente,
Suk Yeol había declarado la ley marcial "para proteger el orden
constitucional" de actividades "anti-estatales", de las
que el mandatario acusa al principal bloque de la oposición, el Partido
Democrático (PD), al que ha tildado de "fuerzas pronorcoreanas"
en una declaración televisada.