El diputado
Osvaldo Llancafilo, oriundo de Neuquén, junto a sus pares de Río Negro, Agustín
Domingo, y Salta, Pamela Calletti, encabezan la resistencia de los aliados del
gobierno contra la posibilidad de que sus colegas de la UCR y el PRO insistan
con la primera versión de la ley de Boleta Única.
"Los
que se la dan de republicanos y denuncian sistemáticamente el robo de boletas
no quieren transparentar el sistema electoral", expresó Llancafilo.
La bronca de
esas bancadas es porque el propio Martín Menem había encabezado una reunión con
jefes de bloque en la que garantizó que se respetarían las modificaciones que
se habían acordado en el Senado. Allí, la rionegrina Mónica Silva,
lugarteniente del gobernador Alberto Weretilneck, había logrado que se adoptara
el formato mendocino y se evitara el efecto arrastre de los partidos nacionales
en detrimento de los locales.
Sin embargo,
ese compromiso habría empezado a flaquear el último jueves. El riojano habría
deslizado que se estaba estudiando el asunto y, según fuentes del macrismo, los
diputados enfurecidos con el titubeo contactaron por teléfono directamente al
jefe de Gabinete, Guillermo Francos. La respuesta del funcionario agravó el
cuadro: "nosotros no arreglamos nada, voten lo que quieran",
habría contestado para la ira de sus interlocutores.
Desde
Innovación Federal dijeron que "los votos para ratificar el dictamen
que llega del Senado tienen que estar". "Si no están, va a quedar
claro que el gobierno no cumple su palabra o que no maneja nada",
remataron.
Entre jueves y
viernes pasado, la fricción habilitó especulaciones sobre la chance de que se
cayera el expediente. Pero el trámite parlamentario implica que los diputados,
como miembros de la cámara de origen del proyecto, deben ratificar lo que
llegue del Senado o insistir con la versión a la que habían dado media sanción.
En los
pasillos del Congreso, explicaron que el proyecto "es como la
raspadita, sale o sale", en alusión al juego de azar. Lo que nadie
podía precisar al cierre de esta nota era si en el articulado se incluía o no
el casillero para elegir boleta completa.
Las
repercusiones de su incorporación son tan grandes que generaron debate interno
en el radicalismo y el peronismo. En la UCR admitieron que los diputados de las
provincias alejadas de la Capital Federal se plegarían a la postura de
mandatarios como Weretilneck o Figueroa y, de hecho, que el gobernador
correntino, Gustavo Valdés, había mandado a sus senadores, Eduardo Vischi y
Mercedes Valenzuela, a rechazar la iniciativa.
Los radicales bonaerenses,
encabezados nada menos que por la vicepresidenta del bloque, Karina Banfi,
aceptan la posibilidad de que el elector pueda optar por la lista entera.
Similar es la discusión en el
peronismo. El bloque liderado por Germán Martínez tendría reunión esta tarde,
con el objetivo de ahuyentar la dispersión a la hora de votar el proyecto en
recinto.
Info: Pablo Dipierri