En solo tres
días de tensión cambiaria, el Banco Central tuvo que desembolsar u$s1.000
millones, según la estimación de una consultora privada. Este resultado
representa la mayor pérdida desde la semana previa a las elecciones generales
de 2019. Al mismo tiempo, las reservas cayeron a u$s26.783 millones, su nivel
más bajo desde septiembre de 2024, aunque este descenso también refleja
compromisos financieros asumidos recientemente. ¿Qué interrogantes siguen
abiertos?
Los tres factores vinculados
con el cambio de estrategia inversora:
- Diferencial de tasas: el costo de pasarse de
pesos a dólares es cada vez menor. El agotamiento del "carry trade"
que había llevado a rentas en dólares elevadas en 2024, parece ser un sistema
que no está funcionando en esta primera parte del año.
- Inquietudes sobre un salto del tipo de cambio
que llevó a retrasar las ventas de los exportadores.
- Baja liquidación de los agroexportadores, pese a
la baja de retenciones.
Según un
informe reciente de GMA Consultores, el cuarto factor está vinculado con una
cuestión más técnica relacionada a los bancos. Sostienen que el alto volumen de
venta del BCRA habría sido el cierre de operaciones de "carry trade"
en las entidades financieras. Eso llevó a que salgan a vender pesos y hacerse
de dólares, mediante el mercado de futuros.
"Con
un acumulado de ventas del mes en hoy u$s383 millones y a falta de 5 ruedas, el
Central podría terminar marzo con uno de los peores saldos de ventas de los
últimos años para dicho mes, aun con cepo cambiario. Para poder revertir el
panorama, será necesario que el diferencial de tasas vuelva a favorecer la
tenencia de pesos", expresó GMA en su último informe.
En principio,
los economistas señalan que hay dos dudas que deben resolverse: de cuánto será
el monto que otorgaría el FMI y mayor certidumbre sobre la siguiente
"fase" del esquema económico.
Una licitación de deuda que
esta semana puede ser clave
Este martes 25
de marzo, el Tesoro hará un nuevo llamado a licitación de deuda, que se
realizará este jueves 27 y será la última del mes. Tras la reciente volatilidad
cambiaria, la atención estará puesta en los instrumentos ofrecidos y,
especialmente, en si el Gobierno vuelve a utilizar una "zanahoria" -es decir,
tasas más altas- para atraer la demanda de pesos. No obstante, tras estos días
de inestabilidad, los inversores adoptaron una postura más cautelosa, al ver
cómo en pocos días el rendimiento del "carry trade" pudo haber
quedado casi anulado por el salto del dólar, una situación de la cuál todos
tienen recuerdos.
Un dato no
menor de la última licitación es que, en la primera del mes de marzo, el
Gobierno ofreció una letra atada al dólar, pero fue declarada desierta. ¿Se
repetirá este caso, si se vuelve a ofrecer un instrumento dólar linked?
Otro punto a
destacar de la última licitación que se contrapone con el panorama actual, es
que el título adjudicado con mayor demanda en ese entonces, fue una Lecap con
una tasa mensual de 2,69% con vencimiento en abril, mientras que el último dato
del INDEC marcó una aceleración de la inflación en 2,4%. Un diferencial de tasa
menor, si se lo compara con el salto que tuvo el dólar, en donde en sólo una
semana avanzó 3,99% si se toma en cuenta el tipo de cambio MEP, pero de 3,8%
tomando en cuenta el CCL.
La semana
previa, con la tensión cambiaria incluida, los títulos a tasa fija comprimieron
en la parte corta de la curva. De acuerdo a Grupo IEB, "este fenómeno se
debe a la resistencia que está mostrando la inflación a la baja y la
especulación de un aumento futuro de tasas". Además, agrega que la curva
de la tasa fija se vio golpeada por el desarme de posiciones de
"carry" frente a una mayor volatilidad de los dólares bursátiles. En
este contexto, el dólar sigue estando en el centro del foco y más con un
llamado a licitación de deuda en ciernes. En búsqueda de hacer un movimiento
que vuelva a dar incentivos por los pesos, los bancos subieron la tasa hasta un
28% TNA, acercando la TEM a la inflación del mes pasado. ¿Será suficiente?
Info: Giuliana Iglesias