Cuando pensamos
en deidades, muchas veces imaginamos seres distantes y todopoderosos, pero en
el caso de los dioses hindúes están conectadas con cotidianidad. Ellos
representan la creación, la protección, la sabiduría, el amor, la destrucción y
el renacimiento.
Aunque a
menudo se asocia con el politeísmo, el hinduismo reconoce a Brahma como su
divinidad suprema, pero este se manifiesta a través de diferentes avatares y
encarnaciones; lo que se conoce como monoteísmo polifórmico. A continuación, te
presentamos las principales divinidades, cuyas historias y roles son clave para
entender esta religión.
1. Brahma: el creador del universo
Brahma es
considerado el dios creador dentro de la Trimurti (la trinidad hindú, que
incluye a Brahma, Vishnu y Shiva). Su rol es el de crear el universo y todos
los seres que lo habitan. Aunque es una figura central en la cosmogonía hindú,
lo veneran menos en comparación con otras.
Esta deidad
suprema se representa con cuatro cabezas que miran hacia las cuatro
direcciones, simbolizando su omnisciencia y control sobre los cuatro Vedas, las
escrituras sagradas del hinduismo.
Además, posee
cuatro brazos que sostienen diversos objetos: una flor de loto (signo de pureza
y el origen divino), un vaso de néctar (representando la inmortalidad), un
rosario (símbolo de la meditación y la espiritualidad) y un libro (el
conocimiento divino). Con su esposa Saraswati, representa el equilibrio entre
la creación material e intelectual del universo.
2. Vishnu: el preservador
Este es uno de
los dioses hindúes más venerados, en especial en la tradición del vaishnavismo,
que lo reconoce como el salvador y protector del universo. Acorde con la
revista académica Intus-Legere Historia, Vishnu es el encargado de preservar y
proteger el orden cósmico o dharma, y restaurar el equilibrio entre el bien y
el mal.
La iconografía
tradicional lo muestra con una piel azul y cuatro brazos. Una de sus manos
sostiene un sudarshana chakra (un arma giratoria), otra una flor de loto, otra
un caracol y la última una maza. Estos objetos reflejan su poder para destruir
el mal, mantener la pureza, controlar el tiempo y vencer las fuerzas oscuras.
Vishnu es
conocido por sus manifestaciones en la Tierra, llamadas Dashavatara, un término
en sánscrito que significa «las diez encarnaciones»; las más importantes son
Rama y Krishna.
3. Shiva: el destructor
Junto a Brahma
y Vishnu, es uno de los dioses principales del hinduismo. Según una
investigación de Approaches into Indian History and Cultural Heritage, Shiva es
la deidad más mencionada del panteón hindú debido a sus diversas formas y
actividades.
Representa lo
positivo y lo negativo. Lo ven como un protector, lleno de benevolencia, pero
tiene un lado oscuro, ya que se le vincula con el control de las fuerzas
destructivas del universo. Es por lo que está asociado tanto con la creación
como con la destrucción, mostrando que tiene el poder de iniciar ciclos nuevos
y también de terminar los que ya existen.
La destrucción que representa Shiva no es un fin, sino el primer paso
hacia la creación de algo nuevo. Al destruir, limpia y prepara el terreno para
que surja una nueva vida, un nuevo ciclo en el universo.
4. Lakshmi: diosa de la prosperidad
Lakshmi es la
diosa más venerada en el hinduismo, siendo el símbolo de la abundancia, la
riqueza y el bienestar. La vinculan con la fortuna y la buena suerte, y se cree
que su presencia trae prosperidad tanto material como espiritual a quienes la
adoran.
La
personifican como una mujer hermosa con cuatro brazos, sentada sobre una flor
de loto. Dos de sus manos sostienen flores, mientras las otras realizan el
Abhaya Mudra, un gesto de protección. Además, de sus manos caen monedas
doradas, aludiendo a la riqueza que otorga a sus devotos.
Ella es la
esposa de Vishnu y juntos forman una pareja divina que simboliza la armonía y
el equilibrio en el cosmos. Mientras Vishnu mantiene el orden y la estabilidad
del mundo, Lakshmi ofrece la prosperidad que permite que todo florezca.
5. Saraswati: deidad del conocimiento
Considerada la
fuente de toda sabiduría, Saraswati está ligada a las artes y las ciencias.
Esta deidad es una fuente de inspiración para los estudiantes, músicos y
artistas, pues su presencia impulsa el aprendizaje y la creatividad.
Con
frecuencia, la representan vestida de blanco (lo que simboliza pureza y
sabiduría), sentada sobre un cisne, un animal que figura la capacidad de
discernir lo verdadero de lo falso. En sus manos sostiene una vina (instrumento
musical), un libro sagrado y un rosario.
Como esposa de
Brahma, Saraswati juega un papel fundamental al otorgar el conocimiento
necesario para que el mundo funcione de manera armoniosa, resaltando cómo el
intelecto y la comprensión son esenciales para el orden cósmico.
6. Parvati: divinidad de la devoción y la familia
Como
personificación del amor y la fortaleza, Parvati encarna la devoción
inquebrantable y el equilibrio entre dulzura y poder. Su unión con Shiva es la
fusión de la energía masculina y femenina; juntos crían a sus hijos Ganesha y
Kartikeya, lo que refuerza su papel como madre protectora y guía.
Un artículo de
la Journal of Comparative Literature and Aesthetics, resalta que Parvati
representa el puente entre Shiva y el mundo terrenal. Mientras él encarna lo
eterno y trascendental, ella lo atrae hacia el tiempo cósmico y la vida
cotidiana. Su papel es clave al mostrarle la belleza y significado de la
existencia diaria.
Es
personificada como una hermosa diosa de piel dorada o azulada y suele
ilustrarse junto a Shiva y sus hijos. Pero también adopta formas poderosas:
como Durga, una guerrera invencible, y como Kali, la destructora de la
oscuridad, mostrando que la compasión y la ira pueden coexistir en perfecta
unión.
7. Ganesha: el dios elefante eliminador de obstáculos
Al hablar de
los dioses hindúes más conocidos en Occidente, Ganesha destaca por su cabeza de
elefante, cuerpo humano y su capacidad para eliminar obstáculos y brindar
prosperidad. Su colmillo roto es un símbolo de sacrificio, mientras que su
prominente vientre refleja el poder de aceptar y transformar experiencias.
La historia de
su nacimiento cuenta que Parvati, su madre, lo creó a partir de arcilla y ghee
para vigilar mientras ella se bañaba. Cuando Shiva intentó entrar y Ganesha le
impidió el paso, Shiva, sin saber quién era, lo decapitó. Al enterarse de su
error, Shiva le pidió perdón y le puso la cabeza de un elefante para devolverle
la vida.
En la
actualidad, Ganesha es una de las deidades más queridas dentro y fuera de la
India. Su presencia es común en hogares y negocios, ya que se le invoca antes
de cualquier emprendimiento para asegurar el éxito.
8. Kartikeya: dios de la guerra
También
conocido como Skanda, Kartikeya es hijo de Shiva y Parvati, venerado como el
dios de la guerra y el protector de los guerreros. Lo recuerdan por su valentía
y habilidades estratégicas. Se le representa montado en un pavo real y portando
una lanza, signo de su poder y determinación para erradicar el mal.
Según la
mitología hindú, seis seres celestiales, las Krittikas, fueron incrustados en
el cuerpo de Kartikeya al nacer; estos lo cuidaron y amamantaron. Tal acto
simbólico refleja una poderosa combinación de fuerzas y cualidades divinas.
9. Hanuman: el dios mono del valor y la fuerza
Es uno de los
dioses hindúes más reverenciados por su sabiduría, humildad y su papel como
protector de los devotos. Su figura se destaca por su lealtad inquebrantable,
su coraje y sus increíbles habilidades.
Su devoción
hacia Rama es legendaria, siendo Hanuman uno de los personajes centrales en el
Ramayana, el antiguo escrito que describe su papel crucial como aliado del dios
Rama en la lucha contra el demonio Ravana. A dicho dios también lo ven como un
símbolo de la devoción y la autoentrega total a una causa mayor.
10. Rama: deidad de la virtud y el deber
Rama es
considerado el ideal del dharma (el deber justo) y la rectitud. Su vida y sus
acciones se narran principalmente en el Ramayana, historia donde se le presenta
como el príncipe perfecto, cuyo principal objetivo es cumplir con sus
responsabilidades familiares, sociales y religiosas.
Su hazaña más
recordada es su lucha contra el demonio Ravana, quien secuestró a su esposa
Sita. Junto a su hermano Lakshmana, el leal Hanuman y un ejército de monos,
Rama emprendió una aventura épica llena de desafíos, donde no solo la fuerza,
sino también la astucia y su fe inquebrantable en el dharma, fueron esenciales
para rescatarla.
Debido a lo
anterior, representa la bondad, la honestidad y la moralidad, y es visto como
el ejemplo a seguir por su dedicación al deber y su lealtad a su familia. Es
importante resaltar que Rama es una de las encarnaciones de Vishnu.
11. Krishna: dios del amor y la compasión
Probablemente
es la encarnación más querida de Vishnu. Krishna es el octavo avatar de este
importante dios, siendo representado como un joven de piel azul tocando la
flauta, símbolo de la armonía cósmica. Esta es la deidad del amor, la
sabiduría, la compasión y el sentido de la justicia.
Relata la
mitología hindú que, desde pequeño, Krishna mostró habilidades extraordinarias.
Derrotó demonios, protegió a su pueblo y era conocido por su alegría y astucia.
En su juventud, conquistó corazones con su amor por Radha y su relación con las
gopis (pastoras), quienes lo adoraban con devoción absoluta.
Las enseñanzas de Krishna sobre el dharma, la devoción y la importancia
de actuar sin apego, siguen siendo una guía espiritual para millones de
personas en la actualidad.
12. Durga: la protectora divina
Durga es una
de las diosas hindúes más fascinantes y poderosas dentro de su mitología. Es el
símbolo de la protección, la valentía y la victoria del bien sobre el mal. Su
apariencia es enigmática e imponente, personificada con ocho brazos, cada uno
sosteniendo un arma divina, y montada sobre un león o un tigre, lista para
defender el orden cósmico.
La historia
más conocida de Durga narra su batalla contra el demonio Mahishasura, quien no
podía ser derrotado por ningún hombre ni dios. Los dioses crearon a Durga para
vencerlo, otorgándole sus poderes y armas. Tras una lucha feroz de nueve días,
la diosa logró destruir al demonio. Este evento se conmemora en el festival de
Navaratri.
En la revista
Res Militaris a Durga se la asocia con la supremacía del matriarcado. Esto
significa que esta deidad es vista y adorada como un símbolo de liderazgo
femenino, donde la mujer tiene un rol dominante y protector, desafiando las
estructuras patriarcales.
13. Kali: diosa de la destrucción y la transformación
Kali es una
diosa impresionante y ferozmente poderosa, representada con una piel de color
negro o azul oscuro, una lengua roja que sale de su boca y una corona de
calaveras. Sus dientes afilados y su vestimenta hecha de brazos y collares de
cráneos humanos le dan una apariencia aterradora que complementa su naturaleza
destructiva y transformadora.
Ella es una
encarnación de Parvati. Aparece parada, con un pie sobre el cuerpo de su
esposo, Shiva, y una cabeza decapitada en la mano. Aunque su imagen pueda
parecer intimidante, Kali es mucho más que solo destrucción.
Una
investigación de Psychological Perspectives informó que, en la India, Kali es
vista como una diosa salvadora y protectora, cuyo papel en la mitología es
defender lo divino y eliminar las fuerzas negativas. Por ejemplo, en el
Devimahatmyam, un antiguo texto hindú, se cuenta cómo Kali participa en una
gran batalla para proteger a los dioses.
14. Yama: deidad de la muerte y el dharma
En la
mitología hindú, Yama es el dios de la muerte y el encargado de que el karma de
cada ser sea correctamente equilibrado. Al ser el responsable de juzgar las
almas, mantiene el orden en el universo, asegurando que cada acción tenga una
consecuencia acorde con su naturaleza.
Luce
imponente, de piel oscura y suele montar sobre un búfalo, un animal que
simboliza la fuerza, la tierra y la conexión con el reino de los muertos. A
veces, se le acompaña de los Yamadutas, sus asistentes, quienes ayudan a
recoger las almas de los muertos.
Yama es el guardián del dharma. Por lo tanto, su papel es esencial para
mantener el equilibrio del mundo.
15. Surya: dios del Sol y la energía
Este es el
resplandeciente dios del Sol, es una figura de luz y vitalidad en la cosmogonía
hindú. Montado en su carro dorado, tirado por siete caballos que galopan con la
velocidad de los rayos, Surya es la encarnación de la energía pura y la fuerza
vital.
Su radiante
presencia ilumina el cielo y la tierra, ofreciendo calor, vida y claridad a
todas las criaturas, tanto en lo físico como en lo espiritual. En la oscuridad
de la ignorancia, su luz es la guía que permite a los devotos alcanzar la
sabiduría, disipar las sombras de la duda y caminar con firmeza por el sendero
del dharma.
Las deidades del hinduismo representan todos los aspectos de
la vida
Desde los
sabios y justos Vishnu y Shiva, hasta las poderosas y protectoras Durga y Kali,
los dioses y diosas hindúes simbolizan múltiples aspectos de la vida, la naturaleza
y el universo.
Cada uno de
sus relatos y hazañas nos invita a reflexionar sobre temas como el bien y el
mal, el destino, la justicia y la conexión divina. Así que, si las anteriores
deidades te llamaron la atención, anímate a seguir explorando más la mitología
hindú y sorpréndete.
Info: Pablo Rojas