Karina Milei y
Cristina Kirchner mantienen un canal de interlocución secreto desde el inicio
del gobierno libertario, pero, en los últimos meses, esa línea de contacto
habría cobrado más vigor.
Ahora que el
Congreso quedó partido en casi dos mitades equivalentes entre el peronismo y La
Libertad Avanza, Karina habría instruido a su entorno para acelerar la
negociación con Cristina por la designación de nuevos jueces en la Corte
Suprema. Las miradas apuntan a Martín y Lule Menem, aunque en la bancada
libertaria lo minimizaron.
La
confirmación destapa una tensión: Karina y los Menem se meten en la negociación
con Cristina por los jueces, pese a que las designaciones son facultad
exclusiva del Senado. "Lule salió muy empoderado de la elección, desde
Diputados va a tratar de concentrar la relación con el Senado y los
gobernadores", confió un senador libertario.
Esta avanzada
choca con los planes de Santiago Caputo, que pretende concentrar a través del
viceministro de Justicia, Sebastián Amerio, la negociación por las dos vacantes
de la Corte, el Procurador y los casi 300 pliegos de fiscales y jueces que
andan dando vueltas.
Hasta el 28 de
agosto del año pasado, cuando Cristina le bajó el pulgar a la candidatura de
Ariel Lijo, la negociación en representación de la Casa Rosada la llevaba
adelante Caputo. El nombramiento de los magistrados naufragó porque Javier
Milei no abrió el paquete que pretendía discutir la ex presidenta, un combo que
incluía la Procuración General, la Defensoría y los jueces federales, además de
los ministros del máximo tribunal.
Ahora, la
hermana del Presidente pretende reabrir esa negociación, apelando a su buen
diálogo, por intermedio de mensajeros, con la ex presidenta, que confía para
esa tarea específica en el ministro de Justicia bonaerense, Juan Martín Mena,
luego que según comentan en el peronismo, le habría perdido algo de confianza a
Wado de Pedro.
Como sea, el
saldo de las conversaciones entre las dos mujeres se corrobora en la
postergación de la interpelación a Karina por las coimas de Andis en el Senado,
que impulsó el salteño Sergio Leavy, pero no respaldaron sus compañeros de
bloque. En un plenario de comisiones que se produjo semanas después, se intentó
tramitar ese proyecto, junto a otros en los que también constaba la firma de
José Mayans, pero volvió a fracasar. Una mano misteriosa y muy poderosa estaba
intercediendo en favor de Karina en el bloque peronista.
En Diputados,
ocurrieron situaciones parecidas: hubo una parálisis ostensible de la comisión
investigadora por la estafa Libra y la agitación para que la Justicia auxilie a
los diputados y lleve a Karina en patrullero para declarar en el Congreso
parece reducida a la acción de la massista Sabrina Selva.
Desde el
mileísmo señalan también la intervención de la hermana del Presidente en la
desactivación de Ficha Limpia, la ley que promovía un sector del macrismo para
proscribir a Cristina. El proyecto de la macrista Silvia Lospennato no prosperó
porque la sesión se cayó cuando se ausentaron alrededor de 10 libertarios y
otros tantos aliados del oficialismo.
La buena sintonía
entre Cristina y Karina se dio por un hecho que puede parecer menor, pero es de
enorme importancia para la ex presidenta. Al inicio del gobierno, Patricia
Bullrich le quiso cambiar la custodia a Cristina, que entró en alarma total al
imaginarse rodeada por policías elegidos por su enemiga más enconada.
No parece
casual que, en aquel momento, Cristina haya bajado la línea a sus diputados y
senadores que había que votar a los legisladores libertarios que propusiera la
Casa Rosada para las presidencias de ambas cámaras. Por eso, fueron elegidos
Bartolomé Abdala y Martín Menem, pese al pataleo de José Mayans.
En ese momento
Karina recibió un pedido directo de Cristina y la hermana del Presidente
reprendió a Patricia Bullrich por querer cambiarle la custodia a Cristina.
"Bullrich le quiso cambiar la custodia y Karina llamó para decir que
no", confirmó un dirigente peronista que habla con Cristina y conoce a
Karina.
Cristina hizo
saber que no quería que el macrismo terminara manejando la Cámara Baja a través
de Cristian Ritondo, líder del bloque PRO.
En las
conversaciones con el Gobierno aparece nombrada la mendocina Anabel Fernández
Sagasti, quien baja la línea de Cristina en el Senado y cuando es necesario
habla directamente con ministros de Milei. En su momento también logró
establecer un buen vínculo con Karina Milei, el actual presidente de la
Auditoría, Juan Manuel Olmos, que conoció a la hermana del Presidente cuando se
negociaron los debates presidenciales.
Info: Pablo Dipierri