Los insultos a Puerto Rico durante
el mitin del expresidente y candidato republicano a la Casa Blanca, Donald
Trump, el domingo en Nueva York pueden suponer un revés para sus aspiraciones,
ya que cerca de un millón de votantes puertorriqueños residen en los
denominados estados 'bisagra', decisivos para decantar el vencedor de los
comicios presidenciales del 5 de noviembre.
Previo al discurso de Trump en el
Madison Square Garden, el comediante Tony Hinchcliffe dijo que "literalmente
hay una isla flotante de basura en medio del océano en este momento, creo que
se llama Puerto Rico", comentarios que Trump no ha rechazado y que
desataron una ola de condena, incluso entre republicanos.
"Esto definitivamente le
va a costar votos muy valiosos a Trump", ha declarado en EFE Raúl
Hinojosa, profesor de Estudios Chicanos de la Universidad de California en Los
Ángeles (UCLA).
Políticos de ambos partidos,
artistas y la comunidad puertorriqueña y latina en general en EE. UU. han
repudiado la retórica racista, extrema y vulgar en la que los hispanos en
general también fueron señalados de que se reproducen mucho.
La campaña salió al paso para
desmarcarse de las palabras de Hinchcliffe y señaló que estas no representan a
Trump, pero el daño parece estar hecho y el insulto puede hacer que los votos
de cientos de miles de puertorriqueños en los siete estados clave se decanten
por la vicepresidenta y candidata demócrata, Kamala Harris, que presentó un
plan para ayudar a la isla.
Hinojosa y Miguel Tinker Salas,
analista político y profesor retirado de Estudios Latinoamericanos en la
Universidad Pomona, han advertido de que el mayor daño para Trump podría
registrarse en el estado de Pensilvania, donde hay una comunidad puertorriqueña
muy activa.
Más de 470 000 puertorriqueños
viven en Pensilvania, 132 000 en Carolina del Norte y otros 124 000 en Georgia.
Además, decenas de miles más residen en Arizona, Wisconsin, Nevada y Michigan,
según datos de la oficina del censo.
Podría tratarse de un golpe
definitivo que puede marcar la campaña a menos de una semana de las elecciones,
y subraya que va a ser muy difícil borrar el impacto mediático, especialmente
por el apoyo de artistas como Bad Bunny, Jennifer López, Ricky Martin, Luis
Fonsi o René Pérez (Residente) a Harris.
El insulto también le podría
pasar factura a Trump en estados que supuestamente ya tiene ganados y a
candidatos que lo apoyan. La Mesa Boricua de Florida, dijo en un comunicado que
el candidato "no debe olvidar" que en Florida alrededor de
800.000 puertorriqueños tienen la capacidad de ejercer su derecho al voto.
Info: eitb.eus