El mundillo
empresarial atraviesa, desde hace algunos pocos días, una instancia cuanto
menos incómoda en su relación con el Gobierno. Todo se vincula con la reciente
postura del oficialismo respecto de la suba de los precios. No sólo de los
productos de la canasta básica sino también de distintos bienes que consume la
clase media.
El malestar se
reflejó en los últimos días previos al feriado largo en la Unión Industrial,
donde los ejecutivos no pudieron disimular el enojo y el desconcierto. Todo
comenzó con el respaldo del ministro Luis Caputo a las principales cadenas de
supermercados, que rechazaron nuevas listas de precios apenas se hizo el
anuncio de la salida parcial del cepo cambiario.
Los
fabricantes entienden que esa acción fue previamente concertada entre el
titular del Palacio de Hacienda con los grandes comercios.
La cuestión
amagó con pasar a mayores cuando la inquietud llegó desde la casa matriz de
Unilever, el conglomerado internacional apuntado por el titular de Economía por
los aumentos de los precios. Desde sus oficinas centrales en Inglaterra
preguntaron a la filial local por las últimas novedades en Buenos Aires.
"El
desconcierto es total: ¿No era que ganó un gobierno liberal?", comentó
una fuente local a propósito de la tensión por los precios.
La tensión
-por ahora silenciosa- con esa multinacional se produce prácticamente en
simultáneo con el anuncio de la compañía de una inversión de u$s1.500 millones
en México.
Apunten sobre la rentabilidad
El discurso
del secretario de Coordinación Productiva, Pablo Lavigne, en la Expo EFI
terminó por generar más nerviosismo y confusión entre algunas de las empresas
más representativas de la UIA.
"Argentina
no es cara por los impuestos sino por los márgenes altos de las empresas",
definió el funcionario, uno de los más cercanos a Caputo.
"Argentina
tiene precios extremadamente más altos que en el resto del mundo. Puede haber
algún costo mayor o algún impuesto, pero en general se explica por mayores
márgenes", insistió Lavigne para el desconcierto total de los
ejecutivos de empresas.
Todo hace
suponer que Javier Milei no es ajeno a este giro en el discurso público de los
funcionarios del equipo económico.
¿Ganancias récord?
El ex CEO de
Syngenta Antonio Aracre fue taxativo en su apreciación por lo que sucede en los
balances de las empresas.
Aracre, un
conocedor de los movimientos en las grandes compañías, y también un férreo
defensor de la administración Milei posteó en las últimas horas una declaración
que, si le quitaran su firma y pusieran en su reemplazo la de Cristina Kirchner,
pocos se darían cuenta:
"Mientras
muchas voces del lobby empresarial se quejan de la "malaria del
modelo" y que "no pueden bajar los precios", la recaudación del
impuesto a las ganancias del primer cuatrimestre que cerró ayer muestra un
incremento REAL (encima de la inflación) superior al 30%. REINVIERTAN",
escribió.
Lo más
llamativo, además, es que Milei reposteó este mensaje de Aracre dándole un aval
a ese argumento.
Otra vez, el
aval de Milei a una visión que en apariencia choca contra las ideas liberales
que el jefe de Estado venía defendiendo llama la atención de los empresarios.
Info: Claudio Zlotnik