Fue en el marco de una estrategia articulada entre el
Ministerio de Desarrollo Humano, el Ministerio de Capital Humano de la Nación y
los gobiernos locales.
La iniciativa recorrió 15 localidades distribuidas en 10
departamentos entrerrianos, acercando controles visuales y anteojos recetados
sin costo para las familias mediante un despliegue territorial que permitió
llegar a comunidades de distintos puntos de la provincia y ampliar el acceso a
una prestación fundamental para el desarrollo de niños y adolescentes.
A lo largo de las distintas jornadas se realizaron 3.737
controles oftalmológicos y se entregaron 3.227 anteojos, mientras que otros
casos continúan su proceso de confección en laboratorio debido a graduaciones
específicas. Los operativos se desarrollaron mediante unidades móviles
especialmente equipadas para realizar los controles y confeccionar los lentes
en el acto.
Durante esta edición, el programa llegó a Concordia, Viale,
San José de Feliciano, San Jaime de la Frontera, Federal, La Paz, Santa Elena,
Villaguay, Villa Domínguez, Basavilbaso, Ubajay, Paraná, General Ramírez,
Gualeguay y Gualeguaychú, consolidando una estrategia de cercanía que permitió
brindar atención especializada a localidades de distintos tamaños y
características, fortaleciendo el acceso a la salud visual allí donde muchas
veces resulta más difícil acceder a este tipo de controles.
Una de las principales novedades de este año fue la
ampliación de la franja etaria alcanzada por la iniciativa, que pasó a incluir
a niños y adolescentes de entre 6 y 17 años, ampliando así el universo de
beneficiarios y fortaleciendo las acciones de prevención y cuidado de la salud
visual.
En esa línea, la ministra de Desarrollo Humano, Verónica
Berisso, destacó el impacto del programa y el trabajo conjunto que permitió
llevar adelante el operativo. "Ver
para Ser Libres demuestra la importancia del trabajo articulado entre Nación,
Provincia y gobiernos locales para llegar con respuestas concretas a las
familias. Detrás de cada control y de cada anteojo entregado hay equipos que
recorren el territorio, coordinan acciones y acercan una prestación que tiene
un impacto directo en la vida cotidiana de niños y adolescentes. Estos
resultados muestran la importancia de sostener políticas que estén cerca de las
comunidades y de sus necesidades", expresó.
Asimismo, la ministra remarcó el valor de la detección
temprana de dificultades visuales. "La
salud visual influye directamente en las posibilidades de aprender,
desarrollarse y construir proyectos de vida. Por eso es tan importante llegar a
tiempo y hacerlo en cada rincón de la provincia. Cuando el trabajo es
articulado y se construye junto a los gobiernos locales, es posible generar
oportunidades concretas para que más niños y adolescentes accedan a los
controles y a los anteojos que necesitan", concluyó.