Sustituciones con un límite de
diez segundos
Los jugadores
reemplazados tendrán diez segundos para abandonar el terreno desde que el
árbitro autorice el cambio. Deberán hacerlo por el sector más cercano, sin
cruzar lentamente el campo para retrasar el partido.
Si el
futbolista demora su salida, el reemplazante deberá esperar un minuto antes de
ingresar. Durante ese período, su equipo continuará el encuentro con un jugador
menos.
La sanción
convierte una maniobra destinada a ganar tiempo en una desventaja inmediata. El
costo ya no recaerá únicamente sobre el jugador que abandona la cancha, sino
sobre todo el equipo.
Un minuto afuera después de
recibir atención médica
Los
futbolistas que reciban atención médica dentro del campo deberán salir y
permanecer afuera durante un minuto después de que se reanude el juego.
La medida
apunta a reducir las interrupciones utilizadas para cortar el avance del rival
o enfriar momentos de presión. Tendrá excepciones para los arqueros, los golpes
en la cabeza, las conmociones cerebrales, las lesiones graves y otras
situaciones especiales contempladas por el reglamento.
El minuto de
espera correrá con la pelota en juego. De esta manera, un equipo que solicite
asistencia médica para uno de sus jugadores quedará temporalmente en
inferioridad numérica.
El VAR podrá intervenir en
nuevas situaciones
El Mundial
2026 también ampliará las facultades del VAR, aunque las revisiones deberán
realizarse de forma inmediata y sin provocar nuevas demoras.
La tecnología
podrá intervenir ante una segunda tarjeta amarilla claramente incorrecta que
derive en una expulsión. También podrá corregir los casos en los que el árbitro
sancione al jugador equivocado, incluso cuando la confusión involucre a
futbolistas de equipos distintos.
Hasta ahora,
el protocolo contemplaba principalmente los errores de identidad entre
integrantes del mismo equipo. Con el cambio, el VAR podrá advertir, por
ejemplo, que un jugador recibió una tarjeta por una infracción cometida por un
adversario.
Los árbitros
de video también podrán informar cuando se conceda de manera claramente
incorrecta un saque de esquina, siempre que la corrección pueda realizarse
antes de la reanudación y sin interrumpir el ritmo del encuentro.
Las infracciones previas a una
pelota detenida
Otra
modificación permitirá revisar determinadas infracciones cometidas antes de la
ejecución de un tiro libre o un tiro de esquina, cuando tengan una incidencia
directa en un gol, un penal o una sanción disciplinaria.
Si un
delantero tira o sujeta a un defensor antes de que la pelota entre en juego y
la acción termina en gol, el VAR podrá recomendar una revisión en campo. El
árbitro tendrá la posibilidad de anular el tanto, sancionar al infractor y
ordenar que se repita la reanudación.
La ampliación
será observada especialmente durante el Mundial, donde funcionará como una
prueba para controlar empujones, bloqueos y sujeciones en las jugadas de pelota
parada.
Cámaras corporales y
decisiones explicadas al público
Las nuevas
reglas también habilitan a los organizadores de cada competencia a permitir el
uso de cámaras corporales en los árbitros. Las imágenes quedarán bajo control
del torneo y su utilización dependerá de las autoridades responsables.
Además,
continuará la comunicación pública de determinadas decisiones tomadas después
de una revisión en campo. Tras observar una jugada en el monitor, el árbitro
podrá explicar brevemente su resolución mediante los sistemas de audio del
estadio.
El objetivo es
facilitar la comprensión de las decisiones arbitrales para jugadores,
entrenadores y espectadores, especialmente en acciones complejas revisadas por
el VAR.
Cambios en penales,
equipamiento y amistosos
La IFAB
también aclaró el procedimiento para los penales en los que el ejecutor toca
accidentalmente la pelota dos veces. La precisión busca unificar el criterio
arbitral ante una situación que generó interpretaciones diferentes.
Los jugadores
podrán utilizar determinados elementos que antes no estaban permitidos, siempre
que no representen un riesgo, estén correctamente cubiertos y permanezcan
sujetos de forma segura.
En los
amistosos de selecciones mayores se autorizarán hasta ocho sustituciones. Los
equipos podrán acordar una ampliación hasta once cambios antes del encuentro.
También se
precisará el criterio para los botes a tierra: la posesión deberá corresponder
al equipo que probablemente habría conservado o recuperado la pelota si el
partido no se hubiera interrumpido.
Las medidas que todavía están
bajo estudio
Habrá
sanciones para los jugadores que se cubran la boca al dirigirse a rivales
durante discusiones o enfrentamientos.
La propuesta
tomó impulso después de episodios en los que futbolistas utilizaron las manos,
los brazos o la camiseta para ocultar expresiones que podían resultar ofensivas
o discriminatorias. Sin embargo, las fuentes disponibles no permiten afirmar
que cubrirse la boca será castigado automáticamente con una expulsión.
También se
endurecerán los criterios disciplinarios frente a actos discriminatorios y
protestas colectivas que impliquen abandonar el terreno o negarse a continuar
el partido. La aplicación dependerá de la conducta, las pruebas disponibles y
las disposiciones disciplinarias correspondientes.
Cuando la
pelota comience a rodar el 11 de junio, cada arquero, lateral y futbolista
sustituido tendrá un reloj invisible sobre sus movimientos. En varios casos, el
árbitro lo convertirá en una cuenta regresiva visible para todo el estadio.