Guillermo
Dietrich gastó el 25% del presupuesto de la Agencia Nacional de Seguridad Vial
(ANSV) para facilitar el negocio de parques eólicos donde participó la familia
Macri y el futbolista Carlos Tevez y que derivó en una causa que la justicia
federal tiene dormida, como casi todas las que involucran al ex presidente.
Dietrich
ordenó que vehículos y personal de Seguridad Vial acompañaran a los camiones
que trasladaban las aspas de los molinos hasta los parques eólicos.
Si bien los
camiones ocupaban algo más que un carril entero, que los componentes llegaran a
destino era una cuestión que debían resolver los privados.
"El
desarrollo y fomento de las llamadas 'energías renovables' -entre ellas la eólica-
resulta eje de la política energética gubernamental nacional, mediante la
implementación de programas tendientes a incrementar las inversiones y
eficiencia energética", explica Dietrich en una nota dirigida a Carlos
Alberto Pérez donde justifica la intervención de la ANSV.
El costo para
la Agencia fue de una cuarta parte de su presupuesto total. "De las
Actas Compromiso en estudio no se desprende que impliquen erogación alguna para
la ANSV, cuando la realidad de los hechos demuestra que en varios de los rubros
analizados condujeron a que un 25% del total ejecutado por la Agencia sea
destinado a cumplir con dicho compromiso", dice el dictamen jurídico
que analizó la gestión del macrismo en la Agencia.
Un informe de
la Auditoria General de la Nación (AGN), presidida por la oposición, encontró
severas irregularidades en las licitaciones de energías renovables durante el
macrismo. A esto se suma otra auditoría que revela que Dietrich y el titular de
Vialidad, Javier Iguacel, evaporaron sin obras concretas registrales unos USD
50 millones de la agencia de Seguridad Vial.