En el sillón
hay un perro. En la pantalla, un gato trepa una cortina. El perro no ladra, no
salta, no se inmuta. Mira. Con esa fijeza que a veces da miedo. Como si
entendiera. Como si no hubiese una pantalla, sino una ventana. Como si el gato
estuviera ahí. En su territorio. El humano de la casa lo filma y lo sube a
Instagram. "¡Mirá cómo se engancha con los dibujitos!" Diez mil likes,
dos mil corazones, una catarata de comentarios. Lo que nadie comenta es que ese
momento, aparentemente superficial, tiene una dimensión científica.
Dice un
trabajo, publicado en Scientific Reports, que representa el primer paso de una
línea de investigación que pone el ojo —literalmente— en lo que miran los
perros cuando ven televisión.
Silvia Vai es
veterinaria y etóloga clínica. Hace años que escucha la misma escena, repetida
en consultorios de toda Argentina. Perros que gruñen a la tele, que se le tiran
encima, que se quedan mirando en silencio, lo dice sin vueltas: "Observar a un
perro frente al televisor puede ser una forma nueva de conocerlo. No como
entretenimiento, sino como escucha. Porque los perros, muchas veces, hablan con
el cuerpo. Solo hay que saber leerlos".
La pregunta
parece salida de sobremesa con vino, anécdotas y tutores obsesionados: ¿qué ven
los perros cuando miran la tele? ¿La entienden? ¿La procesan? ¿O solo
reaccionan a luces y sonidos? En el estudio consultado, los científicos de la
Universidad de Auburn, Alabama, decidieron responderlo. Recolectaron datos de
más de 1200 perros reales, en casas reales, con televisores reales. Les
preguntaron a sus tutores: ¿ladra cuando aparece un animal? ¿Sigue el
movimiento con la cabeza? ¿Se queda quieto? ¿Pierde interés en segundos?
¿Aguanta más que vos frente a un documental de la BBC?
Y cruzaron
todo eso con el C-BARQ, un cuestionario conductual que evalúa ansiedad,
excitabilidad, miedos, fobias y tolerancia a ruidos. ¿El resultado? Lapidario:
los perros no solo ven televisión, sino que también la interpretan. De hecho,
su forma de mirar dice mucho más de lo que parece.