El revoleo de
las tasas de interés, una política fogoneada por el equipo económico para
planchar al dólar antes de las elecciones, tiene claros costos para la economía
real. Las tasas de corto plazo para las empresas volaron y están arriba del 90%
anual, niveles insostenibles especialmente para las pymes. En el Gobierno lo
saben, pero es un costo que están dispuestos a pagar.
"La
verdad es que fue un impacto grande", dice Gonzalo Musri, Gerente
Comercial y de Capital Markets en Global Valores. "La tasa de caución
pasó del 10% al 120% en un mes. Si bien bajó después, tuvo un impacto en el
mercado y las tasas para las empresas, sobre todo las tasas bancarias subieron
mucho para las pymes y para las empresas en general. El mundo pesos está
complicado en términos del financiamiento", apunta el especialista.
En el Banco
Nación, cuentan, se están viendo tasas del 70% para una empresa grande. "Imaginate
lo que le cobra un banco privado a una pyme, tranquilamente mucho más",
acotó una fuente del sistema financiero.
Si bien en el
mercado de capitales fue un poco menos volátil que en las tasas bancarias y la
tasa de caución, dice Musri, se resintió entre diez y veinte puntos más de lo
que estaba negociando. O sea, lo que estaban en el 30-35% o se paga 50%. "Con
una inflación del 25% son tasas muy altas", indicó.
Desde GMA
Capital sostienen que el sesgo contractivo en el mercado de pesos y el foco en
llegar a octubre manteniendo un tipo de cambio estable transfirió la
volatilidad hacia las tasas, impactando en el mercado del crédito. Si bien el
costo de los créditos personales se mantuvo en torno al 70% TNA, los adelantos
en cuenta corriente para empresas pasaron de un promedio de 36% en junio, a
tocar un máximo de 93% el pasado lunes.
"Actualmente,
Argentina goza de unos de los menores ratios de crédito sobre PIB de la región,
igual al 10% en 2024, frente a un mínimo del 40% para otros países. Por esta
razón, es lógico esperar una expansión en el tamaño de los bancos en el futuro.
Sin embargo, y si bien los préstamos al sector privado para empresas se
encontraban en pleno auge hasta julio, éstos ya anotan una caída del 2,3% en lo
que va de agosto. Con tasas reales excesivas, es razonable que la
intermediación financiera se frene, con un esperable impacto en la
actividad", advierte GMA.
Las primeras
alarmas en la economía ya se encendieron. La actividad pasó de estar planchada
a caer dos meses seguidos (mayo y junio) y se espera que julio también venga
negativo. El impacto de las súper tasas en agosto y su permanencia hasta
después de octubre, sumado a la cautela por el clima electoral, es un combo
fatal para una economía que en su mejor versión crecía en forma muy leve.
Info: Leandro Gabin