Putin dijo el
miércoles que estaba abierto a una reunión cara a cara con Zelenski en la
capital rusa, mientras Trump presiona para avanzar en las negociaciones para
poner fin a la guerra entre Rusia y Ucrania, que ya ha entrado en su cuarto
año.
Ucrania ha
rechazado la posibilidad de mantener conversaciones directas con el presidente
ruso, Vladímir Putin, en Moscú. En una publicación en X el miércoles por la
noche, el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Andrii Sybiha, señaló que
siete países se han ofrecido a acoger negociaciones de paz, propuestas que
calificó de "serias".
No obstante,
denunció que Putin continúa presentando condiciones deliberadamente
inaceptables, lo que, según afirmó, demuestra que solo una presión
internacional más firme podrá llevar a Rusia a comprometerse de verdad con el
proceso de paz.
El presidente
de Rusia, Vladímir Putin, expresó el miércoles su disposición a tener una
reunión cara a cara con Volodímir Zelenski, pero solo si el presidente de
Ucrania viaja a Moscú. El líder ruso, que habló en una conferencia de prensa
tras el desfile del Día de la Victoria en Pekín, afirmó que el presidente de
Estados Unidos, Donald Trump, le ha pedido que los dos se sienten a discutir el
fin de la guerra entre Rusia y Ucrania.
"Dije
que sí, que sería posible, si viniera a Moscú", afirmó Putin.
"Nunca he descartado la posibilidad de reunirme con él. Pero, ¿tiene
sentido reunirme con él?", añadió, cuestionando una vez más la
legitimidad de la presidencia de Zelenski. "Podríamos hacerlo, nunca me
he negado a hacerlo si eso conduce a algún resultado positivo", añadió
el líder ruso, quien no obstante ha descartado durante meses la posibilidad de
reunirse con su homólogo ucraniano.
El Kremlin ha
planteado repetidamente la cuestión de que el mandato presidencial de Zelenski
ha expirado, aunque Ucrania legalmente no puede celebrar elecciones mientras
esté en guerra y con una parte de su territorio bajo ocupación. Las últimas
declaraciones de Putin llegan después de una serie de reuniones organizadas por
Trump en agosto, incluyendo una cumbre con Putin en Alaska, seguida rápidamente
por otra con Zelenski y líderes europeos y de la OTAN en Washington.
La reunión en
Alaska no produjo resultados inmediatos, con Trump reconociendo en ese momento
que "no lo conseguimos, pero tenemos una buena oportunidad de lograrlo",
en referencia a un posible alto el fuego que facilitara las negociaciones de
paz.
Sin embargo,
el presidente de EE.UU. ha presionado desde entonces para avanzar en el fin de
la guerra de Rusia, prometiendo que Ucrania recibiría garantías de seguridad
sustanciales como parte de cualquier futuro acuerdo de paz, mientras que Europa
debe ser "la primera línea de defensa".
Info: Euro.News