El presidente
ruso, Vladímir Putin, ha sorprendido este domingo al proponer la celebración de
negociaciones directas con Ucrania el próximo 15 de mayo en Estambul, sin
condiciones previas, con el objetivo declarado de buscar una salida pacífica al
conflicto que ya supera los tres años de duración. La oferta ha sido realizada
en una comparecencia televisada desde el Kremlin, y horas más tarde el
presidente ucraniano, Volodimir Zelenski, ha respondido que es "un
primer paso" que Rusia haya empezado a considerar poner fin a la
guerra, pero insistiendo en que primero debe haber un alto el fuego a partir
del lunes y después Ucrania se sentará a negociar.
"Lo
que no tiene sentido es continuar matando gente, ni siquiera por un día más.
Esperamos que Rusia acepte el alto al fuego -pleno, firme y verificable- a
partir de mañana 12 de mayo y estaremos dispuestos a reunirnos", ha
dicho Zelenski en su cuenta de X.
Ante esa
posición, Rusia ha insistido en la necesidad de iniciar primero negociaciones
directas con Ucrania antes de hablar de una posible tregua. "Primero
debe haber negociaciones sobre las causas iniciales (del conflicto) y luego se
podrá hablar de tregua", ha dicho la portavoz de Exteriores ruso,
María Zajárova, a la agencia TASS.
Según
Exteriores ruso, las autoridades ucranianas "no han leído bien"
las declaraciones del jefe del Kremlin.
Putin ha
insistido en que las conversaciones deben iniciarse de inmediato, y ha
recordado que Estambul fue la sede de los diálogos suspendidos por Kiev en
marzo de 2022. En su intervención, ha subrayado que la iniciativa "está
sobre la mesa", y ha responsabilizado a las autoridades ucranianas y a
sus aliados occidentales de haber interrumpido los esfuerzos diplomáticos
anteriores.
El mandatario
ruso también ha planteado que estas futuras conversaciones podrían conducir a
una tregua real y verificable, destacando que su intención es alcanzar una paz
duradera y sólida, más allá de un simple alto el fuego táctico que permita el
rearme de Ucrania. Putin ha dejado claro que Moscú está dispuesto a negociar de
forma "seria".
En paralelo,
el Kremlin ha indicado que espera la reacción de Ucrania, y Putin ha anunciado
que hablará con el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, para garantizar que
Turquía actúe como país anfitrión y facilitador del proceso. "Espero
que él confirme su deseo de contribuir a lograr la paz", ha afirmado.
No obstante,
Putin ha evitado comprometerse con la propuesta de alto el fuego de 30 días
presentada días antes por líderes europeos y discutida con el presidente
estadounidense, Donald Trump. En lugar de una aceptación directa, el líder ruso
ha condicionado cualquier posible prórroga del cese de hostilidades a una
evaluación posterior.
El Kremlin
también ha acusado a Ucrania de rechazar propuestas anteriores de treguas
humanitarias y de violar ceses unilaterales anunciados por Moscú, incluyendo
uno reciente en conmemoración de la victoria soviética sobre la Alemania nazi.
Según Putin, Kiev incluso intensificó sus ataques durante estos periodos.
La respuesta
internacional a la propuesta rusa ha sido dispar. El presidente de Estados
Unidos, Donald Trump, ha acogido con entusiasmo la iniciativa, calificándola de
"potencialmente gran día", y subrayando que podría salvar
"cientos de miles de vidas". Ha añadido que continuará
trabajando con ambas partes para avanzar hacia un alto el fuego.
Trump también
ha enmarcado la propuesta dentro de una visión más pragmática al señalar que
EE.UU. debería enfocarse en la reconstrucción y el comercio, aludiendo a una
próxima "semana grande" para el país. A pesar de la cautela
generalizada en el ámbito internacional, el expresidente ha mostrado confianza en
que el conflicto podría estar entrando en una nueva fase.
Por el
contrario, el presidente francés, Emmanuel Macron, se ha mostrado mucho más
escéptico. Aunque ha reconocido que la propuesta de Putin es "un primer
paso", la ha considerado "insuficiente" y ha alertado
que podría tratarse de una estrategia rusa para "ganar tiempo".
Ha recalcado que no puede haber negociaciones mientras continúan los
bombardeos.
Macron ha
reafirmado su postura firme junto a EE.UU. y sus aliados europeos, pidiendo un
alto el fuego incondicional antes de abrir cualquier diálogo sustancial.
También ha reiterado que Europa no puede tolerar una oferta de paz paralela al
mantenimiento de operaciones militares activas, una visión que refleja las
profundas diferencias aún existentes entre Moscú y Occidente.
Info: eitb.eus