Mariano
Recalde y Wado De Pedro son las opciones que evalúan en el kirchnerismo para ir
como vice de una fórmula que postule a Cristina Kirchner como candidata a la
presidencia.
Enfrentados
con Axel Kicillof, en el kirchnerismo piensan en una estrategia electoral
propia. Cristina Kirchner dijo que el gobernador no es su candidato y sin otro
presidenciable a la vista empezaron a mover nombres propios.
En ese
contexto cobra fuerza la idea de que Cristina sea candidata pese a la
restricción por su condena. El plan es que la ex presidenta ocupe el primer
lugar en una lista y obligar a la justicia electoral a explicitar su
impugnación. Esto le dará una enorme centralidad a la ex presidenta que estará
en los afiches y quizás en la Boleta Única en Papel.
En ese
esquema, quien quedará como candidato oficializado es el vicepresidente y ahí
es donde barajan a De Pedro y Recalde como posibles candidatos
La mayoría de las encuestas ubican a Kicillof como el candidato
peronista que más mide y algunas de ellas incluso por encima de Milei. El gran
interrogante es que cantidad de votos podría quitarle Cristina si
explícitamente apoya otro candidato.
La idea con la
que coquetean en el kirchnerismo es ir directo a la elección general evitando
confrontar con Kicillof en las PASO y de ahí que esa versión alimente la
especulación que podrían ser funcionales a la estrategia de la Casa Rosada de
eliminar las primarias. En el entorno de Kicillof aseguran que lo que más les
interesa es competir contra el kirchnerismo en unas PASO para liquidar la
discusión del liderazgo peronista.
Recalde es el
presidente del PJ en la Ciudad y además uno de los mejores amigos de Axel
Kicillof. Se sabe que frecuentan mensajes y llamados. Incluso discusiones
personales por el corrimiento del gobernador del espacio de la ex presidenta.
En su entorno afirmaron que no estaban al tanto de una eventual candidatura a
vicepresidente.
Wado tuvo una
efímera candidatura en 2023 antes que se consolidada el lanzamiento de Sergio
Massa. El año pasado quedó envuelto en tensiones en el propio kirchnerismo tras
la condena a Cristina. Le cuestionaban que los jueces y fiscales que la
condenaron fueron elegidos cuando el senador tenía el control del Consejo de la
Magistratura.