¿Cómo nos afecta un
sentimiento de culpa por el pasado?
Nuestros
remordimientos pueden tener muchos efectos dañinos tanto para nuestra mente y
cuerpo. La razón de ello es que cuando el sentimiento de culpa se vuelve en una
rumiación, la auto-culpa impide que las personas vuelvan a comprometerse en sus
vidas. De hecho, este patrón de pensamientos negativos centrado en uno mismo/a
es muy característico de trastornos como la depresión y otros problemas en la
salud mental.
Diversas
investigaciones muestran que los remordimientos también pueden convertirse en
un sentimiento de estrés crónico, algo que puede llegar a afectar nuestro
sistema inmunológico y hormonal. Además, los psicólogos apuntan a que el remordimiento
también puede llevar a las siguientes afectaciones.
- Sesgo en la toma de decisiones: Al poner
tanta importancia en una sola decisión las personas pueden pensar que no son
capaces de solucionar lo que ven como un 'error'. Este sentimiento de culpa
puede contribuir en tomar peores decisiones en el futuro.
- Ansiedad: Al pensar repetidamente en una
mejor elección o comportamiento, estos remordimientos de conciencia pueden
traer con ellos un miedo al futuro que puede traducirse en sufrir de ansiedad.
- Tristeza: Si no aceptas tus decisiones,
no puedes disfrutar del presente. Por ello, los remordimientos de conciencia
pueden hacer que las personas se sientan demasiado tristes.
- Sentimiento de culpa: La culpa está muy
asociada a los remordimientos. Al ver que no hemos tomado una 'buena' decisión,
las personas podemos sentirnos muy culpables por ello.
- Vergüenza y enfado: Estos dos
sentimientos también suelen acompañar la culpabilidad asociada a un
remordimiento.
Como hemos
indicado, los remordimientos de conciencia pueden afectar tanto a la persona
que los siente que incluso pueden contribuir a desarrollar una depresión. Por
ello, si crees que tus remordimientos te están afectando, es importante que lo
consultes con un profesional de la salud mental.
¿Cómo superar los
remordimientos de conciencia?
Además de
acudir a terapia, las personas también pueden intentar actuar para poder acabar
con un sentimiento de culpa por el pasado. Los psicólogos recomiendan lo
siguiente.
- Razona con tus pensamientos negativos:
Los remordimientos suelen estar asociados a acciones o hechos en los que ya no
podemos actuar. Si no puedes hacer nada para cambiarlo, ¿Por qué pensar más en
ello? Céntrate en lo que sí puedes controlar, por ejemplo, en el presente y en
el futuro.
- Conviértelo en una motivación: En vez de
centrarte en el error, intenta ver aquello en lo que fallaste y tómalo como una
forma de aprender. De esta forma conseguirás sacar de este remordimiento algo
positivo: una lección para no volver a cometer el mismo 'error'.
- Cambia tu diálogo interno: Sentirte
culpable y machacarte por ello no te servirá para mejorar la situación. En vez
de tratarte con este autodesprecio, intenta decirte aquello que le dirías a un
buen amigo. ¿Verdad que no serías tan duro/a?
- Sal de tu zona de confort: A veces tener
demasiados remordimientos nos hace sentirnos estancados en un lugar en el que
no podemos salir. Por ello, es vital intentar dejar atrás las comodidades y
afrontar los miedos que nos limitan a cambiar hacia aquello que tanto deseamos.
Como hemos
mencionado, los remordimientos pueden ser útiles y beneficiosos para nosotros.
En muchos casos, todo ello depende de la actitud y la perspectiva de cómo los
sentimos. En vez de tomártelos como un 'error', aprende a aceptarlos y a verlos
como una motivación para hacer lo que realmente quieres en tu vida.
Info: MundoPsicologos