La avícola
Granja Tres Arroyos, la principal productora de carne de pollo de la Argentina,
atraviesa una crisis financiera y operativa que no deja de acentuarse con el
correr de las semanas. Tras aplicar ajustes de personal a lo largo de 2025, la
compañía se prepara para desactivar por completo las operaciones de Becar, una
de sus plantas clave en Concepción del Uruguay, en la provincia de Entre Ríos.
Cerca de 300 operarios de estas instalaciones serán derivados a la planta de La
China, en la misma zona, aunque dicho centro avícola viene de paralizar su
labor por reclamos laborales. La compañía aún debe la mayor parte de los
salarios correspondientes a octubre y hay incertidumbre respecto de qué pasará
con los haberes de este mes. Crecen las versiones de que sus propietarios
estarían negociando la venta de la avícola a capitales estadounidenses.
La planta de
Becar dejará de operar de forma definitiva a partir del próximo lunes 1° de
diciembre. En la negociación del traslado del personal también se incluyó la
posibilidad de que ocurran retiros voluntarios, opción que habría sido aceptada
por una parte de los operarios.
Granja Tres Arroyos concentra
actividades en una planta
Desde el
Sindicato de la Carne se informó que los empleados de Becar serán trasladados a
la planta de La China donde "se van a conformar dos grupos" de
trabajo. "Hubo retiros voluntarios, varias personas han hecho el
acuerdo y se han ido", declaró al respecto Sergio Vereda, secretario
general de la seccional local del gremio.
"El
gremio se mantiene en diálogo con la empresa para supervisar la situación,
aunque la realidad es que el cierre de la planta y la opción de retiros
voluntarios envían un mensaje de incertidumbre sobre la estabilidad del empleo
industrial en la ciudad. La firma mantiene operativas las plantas Pienso y
Molino", indicaron fuentes locales.
Lo particular
es que La China viene de paralizar su producción hace escasos días por reclamos
salariales. Hoy por hoy, dichas instalaciones operan al 50% de su capacidad.
"La planta tiene 400 trabajadores menos desde que empezó el ajuste, se
fueron con retiros voluntarios", dijo al respecto Miguel Ángel
Klenner, secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Alimentación
(STIA) en Concepción del Uruguay.
"Después
de tener que hacer una medida de fuerza logramos que nos paguen lo adeudado,
pero no podemos vivir así. Los trabajadores tienen una vida, están endeudados,
les cobran multas cuando pagan tarde, se retrasan en todos los pagos y todo nos
genera angustia porque no sabemos cómo seguirá la empresa. No es posible que
una quincena se pague en cinco cuotas", añadió.
Respecto de,
justamente, la cuestión salarial, Granja Tres Arroyos terminó de pagar los
aguinaldos de mitad de año recién hace escasas semanas. Pero apenas cubrió el
20% de la mayoría de los salarios de octubre y se teme que incumplirá con los
sueldos de noviembre.
En Entre Ríos afirman que, de
persistir la falta de respuesta de la avícola a los reclamos salariales de sus
operarios, el conflicto en Granja Tres Arroyos "podría escalar y tener
repercusión en otras plantas del grupo, donde también se advierten tensiones
por retrasos en los haberes".