A partir de un trabajo interdisciplinario, desde el
diagnóstico de la alteración genética hasta el tratamiento quirúrgico, en el
Hospital Materno Infantil San Roque de Paraná se llevó a cabo una cirugía sin
precedentes en la salud pública entrerriana: la implantación de un
cardiodesfibrilador subcutáneo a una paciente pediátrica, oriunda de Nogoyá, a
quien se le diagnosticó una miocardiopatía genética conocida como displasia
arritmogénica del ventrículo derecho.
Se trata de un procedimiento quirúrgico que, dada su
complejidad, era llevado adelante sólo en Buenos Aires, por derivación. En la
oportunidad, el equipo interdisciplinario que participó tanto del diagnóstico
de la afección como del tratamiento quirúrgico, no sólo contribuyó a reducir el
riesgo de muerte súbita sino que también evitó el traslado; el desarraigo
familiar y el impacto económico de la transferencia a un centro especializado
en otra provincia.
La intervención, que no registró complicaciones, se realizó
para prevenir la muerte súbita cardíaca, ocasionada por esta enfermedad
genética del corazón y el caso se inició en el seguimiento y control realizado
por el Servicio de Cardiología del nosocomio, a partir de distintos
antecedentes familiares. Además la enfermedad fue constatada por un test
genético positivo, y se realizó un estudio holter de 24 horas. En ese marco,
los especialistas electrofisiólogos indicaron la colocación del dispositivo
bajo la piel con la asistencia de un profesional de la empresa proveedora del
equipo y la participación del Servicio de Cirugía del establecimiento.
La electrofisióloga pediátrica y arritmóloga, Melina
Canteli, destacó el trabajo conjunto entre el Centro de Referencia
Epidemiológica de Malformaciones Congénitas de Entre Ríos (Cremcer), a cargo de
Mariel Bordenave; el servicio de Cardiología, que lidera el cardiólogo Fernando
Olmedo; y las áreas de Electrofisiología y de Miocardiopatías del Hospital San
Martín, a cargo de los doctores Agustín Picolini y Brenda Miglioli,
respectivamente.
"Es un avance
poder brindar este tipo de terapias, es la primera vez que se coloca un
cardiodesfibrilador subcutáneo en un paciente pediátrico en la provincia y el tratamiento
representa un alivio para la familia", valoró Canteli.
De esta manera se conformó un equipo de trabajo que
continuará atendiendo a la familia en función de los diagnósticos detectados y
las necesidades de tratamiento.