Dentro de los
convocados por el ex lateral de Argentinos y River aparecen dos chicos que
brillan fuera del país: uno es el arquero del Real Madrid José Castelau de Roa,
quien viene causando una muy buena impresión en el cuerpo técnico. Y el otro es
el mediocampista ofensivo Francisco Baridó.
Categoría
2008, el "pequeño Riquelme", tal como lo bautizaron en Bridó Europa, surgió de
la cantera de Boca Juniors, club al que estuvo vinculado desde los cinco años.
En épocas de redes sociales, su llamativa habilidad combinada con una elegancia
similar a la que desplegaba el hoy presidente del Xeneize concitó la atención
desde que descollaba en el baby con Cultural Mármol. Los videos de sus
apiladas, tanto en Infantiles como en Inferiores, fueron varias veces virales,
como sucedió, por citar otro caso, con el Diablito Echeverri en River antes de
dar el salto a la élite. El más recordado se dio en 2020, cuando eliminó a
todos sus rivales y definió con el arco vacío. Entonces, casi naturalmente,
afloró un coqueteo con el Barcelona, que no prosperó.
El año pasado
comenzó a ser citado por Placente y Pablo Aimar para el combinado Sub 15
pensando en el torneo que no se disputó. Mientras, continuó descollando en La
Ribera, con goles, asistencias y la cinta de capitán de la Octava División.
Pero a principios de 2024, algo cambió. La familia recibió una oferta desde
Italia, que incluyó posibilidades laborales para sus padres. Y la perla se
marchó a la Juventus por la "responsabilidad parental".