La posibilidad
de que Borja cruce directamente de River Plate a Boca Juniors representa un
desafío tanto en lo deportivo como en lo simbólico. El colombiano, que antes de
llegar a Núñez ya había estado cerca de firmar con Boca en varias
oportunidades, se consolidó como goleador y fue protagonista en superclásicos,
lo que en su momento hacía inviable cualquier negociación. Sin embargo, su
salida del club de Núñez y el distanciamiento con la hinchada abrieron un nuevo
escenario, en el que la sed de revancha y la oportunidad de relanzar su carrera
en el máximo rival cobran fuerza.
El interés de
Boca Juniors por reforzar la posición de centrodelantero responde al bajo
rendimiento de Edinson Cavani durante 2025 y a la falta de eficacia de Milton
Giménez en los partidos decisivos. En este contexto, Borja aparece como una
opción concreta, aunque no es el único destino posible para el atacante: desde
México, clubes como Cruz Azul también han mostrado interés, aunque la
relevancia deportiva de un traspaso a Boca podría equilibrar la balanza frente
a ofertas económicamente superiores.
El propio Juan
Román Riquelme evalúa avanzar con una propuesta formal en los próximos días. El
mutuo interés entre las partes reduce la distancia que suele existir en este
tipo de operaciones, donde el costo político y la rivalidad histórica suelen ser
obstáculos difíciles de sortear. Para Borja, la posibilidad de sumarse a Boca
representa una oportunidad ideal para cambiar su presente tras el rechazo de
los hinchas de River, mientras que para el club xeneize, la llegada de un
delantero de selección con experiencia en superclásicos sería un golpe de
efecto en el mercado de pases.
Por el
momento, no existen negociaciones formales, pero el inicio de los contactos ya
marca un punto de inflexión en una historia que promete nuevos capítulos. El
simple hecho de que ambas partes hayan comenzado a dialogar convierte a Borja
en el principal candidato para ocupar la camiseta número nueve de Boca Juniors
en la próxima temporada.