La aventura de
Darío Benedetto como jugador de Newell's duró apenas cuatro meses. El
delantero, de 35 años, acordó la rescisión anticipada de su vínculo, luego de
que el flamante entrenador, Lucas Bernardi, le comunicara que no será tenido en
cuenta en el epílogo del Torneo Clausura. Así, su paso por la Lepra se cerró
con apenas nueve presencias y sin goles.
El ex
mediocampista central le comunicó la decisión cara a cara y el atacante optó
por hablar con la dirigencia y arreglar su salida. Acto seguido, se despidió de
sus compañeros. El Pipa había llegado al conjunto rojinegro por iniciativa del
DT Cristian Fabbiani, quien apostó por recuperarlo. Pero el Ogro fue despedido
tras la derrota 3-1 ante Argentinos y todas las agrupaciones políticas que
pujarán por conducir al club en las elecciones del 14 de diciembre consensuaron
que Bernardi tomara interinamente el comando del plantel profesional.
El ex volante
del Mónaco y la selección argentina no solo apartó a Benedetto. También Gaspar
Iñiguez, Josué Colman y Alejo Tabares fueron bajados a Reserva. El volante, con
el que Fabbiani había compartido en Deportivo Riestra y Deportivo Merlo, venía
de jugar en Laferrere, y bajó 22 kilos para ponerse a punto.
El breve
tránsito de Benedetto por Newell's estuvo asociado a las lesiones, que
retacearon sus oportunidades, y el penal que falló ante Belgrano de Córdoba.
El ex
delantero de Boca venía de otra pobre experiencia en Olimpia de Paraguay,
institución a la que se había sumado en febrero de 2025, con la premisa de
aportar su trayectoria y mostrar algo del nivel que le permitió ser convocado a
la selección argentina en el pasado. No obstante, esto no fue así y cuatro
meses después cerró su etapa con 13 partidos disputados (nueve en el Torneo
Apertura, uno en la Supercopa y tres en la Copa Libertadores) y sin
anotaciones; además de haber protagonizado algún roce con el público, que lo
criticó en el estadio por su rendimiento.
"Físicamente
me siento bien, futbolísticamente también, pero me está faltando el gol y para
un delantero es importantísimo. No tuve muchas ocasiones de gol, fueron pocas,
todavía no pude convertir, pero me deja tranquilo mi forma física. Ya va a caer
el gol y eso va a cambiar", supo expresar sobre su sequía, que continuó en
Rosario.
El último gol
del Pipa data del 5 de febrero de 2024, cuando anotó en el 2 a 0 de Boca contra
Tigre. Desde entonces vistió las camisetas del Xeneize Boca (10 encuentros),
Querétaro (8), Olimpia (12) y Newell's (9). Es decir, acumula 39 partidos sin
entonar el grito sagrado. Una rareza para un futbolista que acumula 166 goles y
sumó títulos con la casaca de La Ribera, Arsenal de Sarandí y América de
México. También actuó en Defensa y Justicia, Gimnasia de Jujuy, Tijuana,
Olympique de Marsella y Elche.
Ahora, buscará
un club que represente la plataforma ideal para intentar regresar al gol y
volver a la imagen que supo ofrecer como delantero implacable, y que dejó atrás
hace casi dos años.