La riesgosa
jugada que activó el empresario Mariano Grassi para quedarse con Vicentín junto
al estudio jurídico Salvatierra dejó flotando la sospecha sobre posible tráfico
de información privilegiada que podría derivar en un escándalo de dimensiones y
terminar de complicar a la cuestionada Corte Suprema de Santa Fe.
En las últimas
horas se conoció que una compañía de inversiones liderada por Esteban Nofal
llamada Cima Investments adquirió la deuda consolidada que Vicentín tenía con
siete bancos internacionales por casi 500 millones de dólares a través de una
compleja estructura de empresas off shore
Lo curioso es
que los bancos vendieron el gigantesco crédito a razón de once centavos por
dólar, una décima parte de su valor de origen cuando Vicentín había ofrecido en
la homologación pagar 25 centavos.
¿Por qué los
bancos aceptaron recibir once centavos por dólar cuando la empresa concursada
ofrecía 25? La respuesta es un misterio y no se conocen muchos antecedentes de
entidades bancarias que les guste perder plata.
Es que hace
meses, el directorio de Vicentín presentó una propuesta para pagar sus deudas
que tuvo amplia aceptación de sus acreedores en número y en monto de capital,
pero la insistencia de Grassi que pelea por quedarse con la agroexportadora
llevó el conflicto a la Corte Suprema de Santa Fe que frenó la homologación. El
grupo que lidera Grassi empuja que la Corte avale un cramdown que les
permitiría quedarse con la empresa.
Según dijeron
importantes funcionarios judiciales que fueron consultados por LPO, el Máximo
Tribunal se expediría la semana que viene sobre la viabilidad de la
homologación del concurso. Se trata de una instancia clave: debe definir si le
da luz verde a la propuesta que elevó Vicentín o, por el contrario, la rechaza
y abre la opción del cramdown.
En Vicentín
sospechan que de alguna manera los bancos acreedores recibieron un dato
verosímil sobre como fallará la Corte Suprema de Santa Fe y que esta se
inclinaría por rechazar la homologación del concurso. Esto explicaría porque
rechazaron la posibilidad de cobrar 25 centavos por dólar para quedarse con los
11 centavos que ofreció Nofal.
La idea que
contaban con información privilegiada es una especulación que encuentra algún
asidero. En un comunicado, Cima sostuvo al anunciar la operación: "Cima
ha iniciado diálogos con diversos actores interesados en el proceso, incluyendo
al Grupo Grassi, con miras a explorar su participación en un eventual
Cramdown".
Este grupo
agregó que la compra de la deuda a los bancos se concretó el 12 de noviembre
pasado, pero recién se hizo público el martes 17 de diciembre.
El martes,
operadores cercanos a Cima y Grassi agitaron la versión que la próxima semana
la Corte Suprema de Santa Fe suspenderá la homologación del concurso y abrirá
la puerta al cramdown. ¿Cómo pueden conocer de antemano la decisión? Misterio.
O no tanto.