La muerte de
una mujer de 18 años en la región de Kerala, en la India, ha hecho saltar todas
las alarmas. La joven sufrió una encefalitis aguda, es decir, una inflamación
grave del cerebro acompañada de fiebre y síntomas neurológicos, que le provocó
la muerte a causa de un extraño virus, propio de los murciélagos de la fruta y
que puede transmitirse a los humanos, y que ya ha provocado varias veces en los
últimos años brotes y problemas de salud pública en el país asiático: el virus
Nipah.
Sus múltiples
vías de transmisión (es un virus zoonótico, que puede transmitirse de animales
a personas, por comida contaminada e incluso entre personas), su alta tasa de
mortalidad (entre el 40% y el 75% de los casos) y la ausencia de vacunas o
tratamientos específicos convierten al virus Nipah en una cuestión peligrosa de
salud pública.
Aunque
actualmente la transmisión entre humanos es muy ineficiente, si se producen
brotes descontrolados podrían crearse nuevas variantes más agresivas, por lo
que la OMS vigila esta, como a otras enfermedades, como potenciales virus que
protagonicen una nueva pandemia mundial como la vivida hace cinco años con la
covid.
Además de la
joven fallecida en Kerala, otra mujer está siendo atendida, en estado crítico,
en un hospital de Palakkad. Las autoridades sanitarias tratan de salvar su vida
e investigan a quienes pudieron entrar en contacto con las dos mujeres para
prevenir futuros brotes: según informan medios internacionales, unas 425 han
sido identificadas como potenciales contactos, y 12 personas estarían
recibiendo tratamiento.