Hay empresas
que se preparan toda la vida y un cambio de modelo económico en menos de dos
años casi las derrumba. La empresa Lannot S.A. dueña de la marca de calzados
Viamo entró en concurso preventivo de acreedores. Su historia es un claro
ejemplo de una empresa familiar que durante 38 años las paso todas, pero no se
imaginó que esta vez, todo iba a ser peor.
Sus fundadores
fueron los hermanos Chiodini: Alfredo, Pablo y Rodolfo, que heredaron la pasión
de su madre, la italiana María Rosa Parini y de su padre, Damián Fernando
Chiodini que se conocieron trabajando en una zapatería y luego pusieron su
propia fábrica. Sus tres hijos regresaban de la escuela y ayudaban a su madre a
doblar los cortes de cuero y armar los zapatos.
Apenas
tuvieron entre 22 y 24 años, se animaron y en un pequeño galpón comenzaron con
la marca Viamo el 8 de agosto de 1988. Hace unos años, se incorporó la tercera
generación de la familia Chiodini.
En diciembre
de 2023, anunciaron contentos que incorporaban a un CEO: el elegido era Ariel
Correa un ex Nike, experto en el área comercial y retail. Argentina fue en 2022
el tercer país productor de calzado en América latina, intuyeron que tenían un
largo camino por recorrer y querían estar preparados.
Tan sólo 10
días después de la asunción de Javier Milei contaron en una nota publicada en
el diario La Nación que tenían más de 300 empleados, 25 locales propios y
franquiciados, un exitoso canal de e-commerce y una red multimarca formada por
300 zapaterías de barrio.
Apenas pasaron
2 años y cuatro meses de la nueva gestión presidencial y todo cambió para los
fundadores de esta reconocida marca de calzado y sus trabajadores. Viamo se
presentó en concurso de acreedores; antes había achicado su estructura, comenzó
a importar creyendo que esa era la solución y ante la baja de demanda se quedó
con un gran stock y deudas y juicios laborales.
De tener 25
locales propios y franquiciados a fin de 2023 hoy sólo le quedan seis locales
en Unicenter Shopping de Martínez, Plaza Oeste de Morón, La Plata y Florida
Premium Outlet de Mar del Plata y dos mega outlet: en Villa Crespo y Munro.
De los 300
empleados que contaban orgullosos a pocos días de asumir Milei, apenas les
quedan 77 registrados, ni el 30% del plantel que tenía. Los trabajadores no
recibieron el total de las indemnizaciones, hicieron reclamos y ante la falta
de respuestas fueron a la Justicia, indicaron fuentes gremiales.
Viamo no dejó
de sumar conflictos. A la fuerte reducción de personal, cierre de locales y
baja en las ventas, pensaron que la salida era frenar casi toda la producción e
importar, pero las ventas cayeron sin freno y el stock se acumuló. En 2025, las
ventas bajaron un 50%. Intentaron refinanciar deudas, liquidar stock a precios
muy bajos para poder tener liquidez y no hubo caso. La única salida que
encontraron para evitar la quiebra fue el concurso de acreedores.
Info: Graciela Moreno