Ambas partes señalaron, no obstante, que los niveles de radiación en la central, la mayor de Europa, estaban "dentro de los límites normales". La ONU decretó una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad para dirimir el conflicto.
El gobierno de Beijing advirtió que no tolerará "actividades separatistas" e insistió en que la retomará por la fuerza si fuera necesario. Pelosi ratificó el respaldo de Estados Unidos al país insular.
Según argumentó ante la Corte Suprema, las competencias para convocar una nueva consulta están fuera del alcance del Parlamento local. El mes pasado, Escocia presentó su caso ante ese tribunal bajo el argumento de que dicho referéndum es meramente "consultivo".
El Gobierno considera a la isla como parte de su territorio, y multiplicó las maniobras después del llamado de Estados Unidos y de Japón para que las termine. La tensión aumentó después de la visita de la presidenta de la Cámara de Representantes estadounidenses a tierra taiwanesa.
El gobierno turco informó que las entregas de gas ruso se pagarán en rublos, tras la firma de un memorando de entendimiento sobre el desarrollo de las relaciones comerciales entre los dos países.
La organización de derechos humanos denunció que Ucrania violó el derecho internacional humanitario y puso en peligro a sus propios ciudadanos civiles al establecer bases militares en escuelas y hospitales y lanzar ataques desde zonas pobladas para frenar la invasión rusa.
"Esta avaricia grotesca está castigando a los más pobres", aseguró el secretario general del organismo, António Guterres. Dijo que es necesario que se graven con mayores impuestos a las empresas de hidrocarburos que han tenido beneficios "récords" como efecto de la crisis en Ucrania.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de China emitió el martes una declaración sobre la visita de Nancy Pelosi, en el cual asegura que "todas las consecuencias derivadas de esto han de ser soportadas por EEUU y las fuerzas secesionistas por la ´independencia de Taiwan'".
El acuerdo salió adelante después de que las partes accedieran a un plan auspiciado por la ONU para formar un centro de coordinación en la ciudad de Estambul con el objetivo de llevar a cabo inspecciones conjuntas
Amos Hochstein busca mediar en el conflicto por las aguas del Mediterráneo con yacimientos de gas en alta mar después de que Israel trasladara un buque de producción al yacimiento marítimo de Karish, reclamado en parte por Líbano.