"Si hubiese una interrupción de la refrigeración, podríamos estar teóricamente en un escenario de derretimiento de los reactores, como ocurrió en Chernobil (en 1986) y en Fukushima (Japón, en 2011)", afirmó el director general del organismo, el argentino Rafael Grossi, quien no cree probable que haya un ataque ruso a una central sino un "accidente"...