¿Cómo bajar la tensión arterial? 5 consejos naturales contra la hipertensión

Analizamos las 5 claves básicas para luchar de forma natural contra la tensión arterial alta o hipertensión

Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la hipertensión arterial (HTA) es la causante del 45% de fallecimientos por cardiopatía y del 51% por accidente cerebrovascular. Además, a nivel mundial existen más de mil millones de pacientes con hipertensión y se producen más de nueve millones de muertes relacionadas con esta patología cada año. A pesar de esto, y según indican desde la organización, el 80% de las muertes por enfermedades cardiovasculares podrían reducirse gracias a un estilo de vida saludable.

En virtud de los alarmantes datos anteriores analizamos las claves para mantener una tensión arterial normal de forma natural, sin medicamentos:

1. Más agua

Es fundamental beber diariamente un mínimo de 2,5 litros de agua, en el caso de los hombres, y 2 litros en el de las mujeres. Esto se suma al líquido existente en los alimentos que ingerimos y a los que se generan en el propio organismo, para conseguir así contrarrestar el líquido expulsado por nuestro cuerpo, que suele ser en torno a los 2,5 litros al día.

2. Más potasio

El potasio contribuye a la reducción de la tensión arterial mediante el equilibrio sodio-potasio, es decir, consumir menos potasio del recomendado favorece la retención de sodio en el organismo. Las espinacas, el aguacate o las coles de Bruselas contienen grandes cantidades de potasio, cuya ingesta diaria debe ser de 3500 mg o más para prevenir la tensión arterial elevada o hipertensión.

3. Dieta mediterránea

Seguir la dieta mediterránea ha demostrado mejorar significativamente el riesgo cardiovascular, siendo ya la dieta más recomendada a nivel mundial para el cuidado de la salud. Sus señas de identidad radican en consumir al menos 5 raciones diarias de frutas y verduras (ricas en el potasio antes mencionado) legumbres, más pescado que carne, carbohidratos saludables integrales a diario y especialmente un adecuado porcentaje de ácidos grasos saludables procedentes del aceite de oliva virgen extra y los frutos secos (crudos o tostados y sin sal añadida).

4. Menos sal

Hay que evitar el consumo de más de 5 gramos al día de sal, ya que existe una relación directa entre un exceso de sodio en la dieta y la hipertensión. Debemos prestar especial atención a los productos precocinados o conservas, ya que en la mayoría de los casos contienen sal añadida. Además, para hacer más sabrosos los platos se pueden utilizar especias y hierbas como sustitutos de la sal.

5. Más ejercicio y hábitos saludables

Acompañar la dieta con otras prácticas saludables, como dejar de fumar, combatir el estrés y realizar al menos 30 minutos de actividad física al día, contribuirá a mantener en niveles normales la tensión arterial y a minimizar al máximo el riesgo de un evento cardiovascular. La importancia de un peso saludable radica en que la frecuencia de aparición de hipertensión arterial entre las personas obesas es entre dos y tres veces mayor que entre las que se encuentran dentro de su peso ideal.