Control de tu casa, suplantación de voz o robots con virus: el lado oscuro de la inteligencia artificial

La IA está mucho más presente en nuestras vidas de lo que aparentemente pueda parecer, por lo que se abre una puerta ante posibles cibercrímenes relacionados con esta nueva tecnología

La inteligencia artificial se ha convertido en esa "amenaza invisible" que empieza a rodear la vida humana sin que la sociedad se dé cuenta: cada vez que abres una red social y te recomienda que te leas alguna noticia; cada vez que interactúas con un banco para pedir crédito; cada vez que haces compras online. En todos estos casos, la inteligencia artificial es parte fundamental y, al igual que proporciona grandes avances, también tiene su "lado oscuro" que pueden aprovechar los ciberdelincuentes.

Por ejemplo, se calcula que en 2020 los productos para convertir nuestras casas en entornos domóticos como Amazon Echo, Apple HomePod, Google Home o Samsung Bixby, se dispararán en mercados maduros como el estadounidense hasta un 400%.

"Toda esta tecnología hará que nuestras vidas sean mucho más cómodas y que podamos obtener aquello que necesitamos en tiempos ahora casi inimaginables", destaca Hervé Lambert, Global Retail Product Manager en Panda Security. "Sin embargo, la omnipresencia de la inteligencia artificial en nuestras vidas puede convertirse en una fuerte ciberamenaza si no contamos con los mecanismos de protección adecuados", acota.


Bots que imitan la voz de personas conocidas

A mediados de 2017 una startup llamada Lyrebird creó un algoritmo capaz de imitar la voz de cualquier persona y aprender a hablar de la misma manera, incluso usando las mismas expresiones verbales. En la demostración al mundo de este mecanismo basado en la inteligencia artificial, se pudo escuchar como el algoritmo imitaba con no demasiado acierto a los presidentes Trump y Obama.

Aunque esta tecnología todavía no está del todo desarrollada, cabe la posibilidad de que grupos de hackers se sirvan de esta patente y mejoren el algoritmo para crear bots que imiten a personas con mayor precisión.

Las consecuencias podrían ser críticas. Sólo hay que imaginar qué ocurriría si unos hackers pusieran a su bot a llamar de forma ininterrumpida a una base de datos de personas haciéndose pasar por una persona que trabaja en un banco. Los hackers se harían con contraseñas, claves de acceso a cuentas bancarias o números de tarjetas de miles de personas.


Chatbots y emails controlados por malware

Cuando le preguntamos al asistente de voz del coche o de nuestro móvil, la voz que nos contesta funciona impulsada por un motor de inteligencia artificial. También, cada vez que hablamos con algunos bancos y algunos grandes almacenes desde sus webs o apps móviles, lo hacemos por medio de mensajes de texto que no responde una persona sino un chatbot.

Algo parecido pasa con algunas empresas que, por medio de una técnica denominada Inbound Marketing, generan contenidos para sus clientes que son distribuidos por medio de sistemas de Inteligencia Artificial.

Los piratas informáticos destinarán parte de sus esfuerzos a hackear este tipo de plataformas en lugar de crear falsas webs orientadas al phishing. Es decir, en vez de crear páginas de destino falsas, les bastará con introducir un malware en la inteligencia artificial de estos algoritmos para hacerse con las comunicaciones que se generan con sus clientes.


Manipular tu casa

Todas esas apps que sirven para gestionar de forma remota la temperatura de las casas por medio de algoritmos, también serán vulnerables en 2018. Por lo general, estas aplicaciones reconocen cuando estamos saliendo de la oficina y entienden que deben subir la calefacción de nuestras casas para que, en el tiempo que dura el desplazamiento, la temperatura de la casa sea la idónea.

Toda esa información que generamos "dibuja" un mapa de nuestras vidas, de cómo son nuestros horarios, nuestras preferencias de compra, hasta cuál es nuestra comida favorita. Esos datos que generan un "Big Data" realmente útil para que los algoritmos de Inteligencia Artificial sepan identificarnos y darnos los productos y servicios que más se adecúan a nuestras necesidades. Sin embargo, también pueden convertirse en un arma de doble filo si unos hackers llegan a hacerse con el control de tu móvil y sacar provecho de toda esa información que hay almacenada sobre tu vida.