Desconfianza ante la inteligencia artificial

El 43% de las empresas y el 50% de las autoridades regulatorias consideran que existen riesgos asociados a esta tecnología, según una encuesta

El 43% de las empresas con algún tipo de relación con la inteligencia artificial (IA), o que están condenadas a tenerla, considera que existen riesgos asociados a esta herramienta. El porcentaje aumenta hasta el 50% en el caso de las autoridades encuestadas, que también se muestran más propensas (54%) a pedir más regulación que las empresas (30%).

Así lo sostiene un informe realizado por la agencia experta en comunicación digital Burson Cohn & Wolfe, que confirma que la IA sigue generando muchos más recelos de los que sus impulsores desearían.

El sondeo, denominado BrAInstorm y realizado entre casi 200 empresarios, proveedores y autoridades que trabajan y conocen esta tecnología, concluye además que los ámbitos del derecho civil y la justicia son los considerados prioritarios a la hora de introducir regulaciones en el uso de la IA, seguidos de la asistencia sanitaria, el empleo y la política social.

"La clave está en que la IA y el aprendizaje automatizado (machine learning) pueden no ser tan aterradores como muchos piensan. Sin embargo, más de cuatro de cada diez empresas consultadas consideran que supone un riesgo, dadas las incertidumbres que existen", explica John Higgins, asesor senior de Burson Cohn & Wolfe en tecnología digital.

"Estos resultados apuntan a dos conclusiones generales: en primer lugar, necesitamos informes periódicos para captar la experiencia de quienes implementan la IA y, en segundo lugar, es necesario un diálogo ordenado y multilateral sobre la IA", agrega este experto.

Según el informe, la IA, al igual que muchas otras nuevas tecnologías, tendrá un impacto sobre el empleo, pero el pronóstico sobre la dimensión de ese impacto no es concluyente: el 34% piensa que la IA creará más puestos de trabajo de los que destruye, mientras que el 40% opina lo contrario, afirma la consultora en un comunicado.

"El informe BrAInstorm presenta datos sobre las fortalezas, las debilidades y las oportunidades de la IA, aportando valor al actual debate en torno a esta tecnología. El objetivo del estudio es ayudar a los reguladores y a las empresas a desarrollar estrategias para la mejor adaptación a esta herramienta y promover la innovación", concluye Higgins.