El humor como defensa: las virtudes de la risa en tiempos de coronavirus

Crear "memes" y contar chistes en situaciones trágicas y difíciles es un mecanismo para sentirnos mejor

Uno de los "memes" más difundidos desde que comenzó la crisis del coronavirus

Los límites del humor en relación con la tragedia son casi invisibles. Hay pocos temas que la comedia no se atreva a tocar: desde el auge del nazismo, como la reciente "Jojo Rabit" (Taika Waititi, 2019), en la que un muchachito de las juventudes nazis tiene como amigo imaginario una histriónica figura de Hitler, hasta el famoso teléfono rojo de Kubrick ("Teléfono rojo, volamos hacia Moscú", 1969), en la que se parodia lo que en aquel momento podría ser el fin del mundo: la guerra nuclear entre EE.UU. y la Unión Soviética. Podemos incluso hablar de los cientos de películas, series, libros (incluso canciones) que transforman la muerte en un evento cómico.

Reír ante lo que más miedo nos da es eficaz. Escribía Freud en "El chiste y su relación con el inconsciente" que "el humor es la manifestación más elevada de los mecanismos de adaptación del individuo". Y es por esto que recurrimos a él ante los eventos más trágicos, casi buscando la supervivencia. No debería extrañarnos entonces que, ante la crisis del coronavirus, un evento que ha trastocado nuestras vidas, el humor sea mecanismo de evasión y defensa: las redes sociales, las conversaciones de Whatsapp y las propias habitaciones de las casas, rebosan de chistes y cómicos mensajes que sacan humor de esta situación. A lo largo de estas semanas, se han compartido infinidad de "memes" y bromas que han hecho reír a todos en un momento tan tenso como el que vivimos:

"El humor es un excelente mecanismo de defensa ante situaciones de tensión manifiesta o encubierta. Nos ayuda a mejorar el estado de ánimo en situaciones de miedo, tristeza o incertidumbre, como la que estamos viviendo actualmente con la pandemia del coronavirus", apunta la doctora Soraya Bajat Pacios, psicóloga

El refugio del humor

Nuestra mente, en momentos así, se refugia en el humor de manera casi inconsciente. Esto ocurre porque, tal como explica la doctora el efecto sorpresa de la comedia "activa el sistema límbico y el hipocampo con la descarga de neurotransmisores serotoninérgicos, dopaminérgicos y endorfínicos" lo cual nos ayuda a tener un mejor estado emocional, "con su correspondiente correlato con el estado físico".

Por su parte, la psicóloga especialista en conflictos emocionales Sheila Estévez, afirma que el humor son "todo beneficios". "Nos genera endorfinas, hormonas encargadas del placer que facilitan mantener fuerte nuestro sistema inmunitario y ayudan a reducir el cortisol en sangre, hormona resultante de tener un alto nivel de estrés y que predispone a padecer ansiedad", explica, y también recuerda que, al descender nuestro grado de ansiedad, "se consigue que no se desestabilice la hormona que regula el ciclo sueño, la melatonina". "El uso de la comedia ante las dificultades sostiene el equilibrio fisiológico, base para mantener el bienestar psicológico", afirma.

El humor como nexo de unión

Otra peculiaridad del humor en momentos como este es que nos predispone a compartirlo, creando así una experiencia colectiva. "El humor es contagioso. Como la risa, tiene la impronta del contagio positivo" afirma la profesional, además asegura que, al ver algo gracioso -en este caso sobre la crisis del coronavirus, tendemos a viralizarlo para encontrar sintonía con otras personas, algo que también aumenta nuestra autoestima y nos hace sentir "como personas que saben hacerle frente a problemas». "El humor no niega la realidad, al revés, nos ayuda a aceptarla", asegura.

Por su parte refuerza la idea de "la lucha contra el enemigo común". "Defenderse dentro de un malestar colectivo por medio de la ironía crea cohesión y sensación de unidad. El humor es el medio perfecto para quitarle fuerza y rebajar intensidad a la preocupación", explica la profesional.

Ayuda a la comprensión

El humor no tiene porqué banalizar una situación trágica. "La gran mayoría de la población es consciente de la gravedad de lo que ocurre y hace uso responsable de aquello que difunde, censurando y no compartiendo cualquier chiste o gracia que pueda ser ofensivo o de mal gusto", opina la doctora que añade que "estas situaciones sacan, en general, lo mejor de nosotros".

La profesional afirma que "en toda broma hay parte de verdad, por eso nos hace reír, porque ridiculiza una realidad conocida y a la vez nos hace sentir fuertes frente aquello que tememos»" Es por esto que no menospreciamos o le quitamos importancia a la crisis del coronavirus, sino que nos ayuda a llevar a cabo una reflexión; vemos una situación amenazante como algo que lo es menos, y nos permite acotarla desde un punto diferente al miedo. "El humor nos empodera momentáneamente y ello facilita que podamos sacar una crítica constructiva de la realidad", dice.

"El humor no banaliza una situación trágica, no niega la realidad, tan solo nos ayuda a digerirla" y concluye con una potente idea: "La comedia no tiene un carácter curativo, sino paliativo. Nos ayuda a pasar una situación y, aunque no la resuelve, nos motiva y estimula para sobrellevar mejor algo que sabemos que va a ser largo".