La ciencia te lo dice: no hay nivel ‘seguro’ de consumo de alcohol

25.08.2018

Tomar bebidas alcohólicas está vinculado con alrededor de 2.8 millones de muertes cada año, según investigadores que concluyeron que no hay un nivel seguro de consumo de alcohol.

Las conclusiones del estudio son contundentes: el alcohol es un problema de salud mundial colosal. Shutterstock

El químico en la cerveza, el vino y destilados se asocia con casi una de cada 10 muertes en personas entre 15 y 49 años en todo el mundo, lo que lo convierte en el principal factor de riesgo para las personas en ese rango de edad, según un análisis de estudios anteriores, publicado en la revista médica Lancet.

Los riesgos combinados para la salud asociados con el alcohol superan cualquier posible beneficio, dijo Max Griswold de la Universidad de Washington, autor del análisis, en un comunicado. Aunque el estudio encontró que el alcohol ofrece cierta protección contra la enfermedad de la arteria coronaria en las mujeres, "la fuerte asociación entre el consumo de alcohol y el riesgo de cáncer, lesiones y enfermedades infecciosas" compensa ese beneficio.

"Las conclusiones del estudio son claras e inequívocas: el alcohol es un problema de salud mundial colosal", dijo Robyn Burton, del King's College London,

Según los cálculos de los científicos, un año consumiendo diariamente sólo una dosis de alcohol -es decir, 10 gramos puros de la sustancia, el equivalente al encontrado en una pequeña copa de vino tinto (100 ml) con un 13% de alcohol por volumen; una lata de cerveza (375 ml) con un 3,5% de alcohol; o una dosis de whisky u otros destilados (30 ml) al 40% por volumen - ya aumenta el riesgo de desarrollar una de las 23 enfermedades o problemas relacionados con su consumo - que van desde cardiovasculares a cáncer, pasando por infecciones respiratorias, cirrosis y cirrosis diabetes, así como violencia interpersonal, accidentes de tránsito, ahogamientos y otras lesiones no intencionales, en personas de 15 a 95 años en un 0,5% en comparación con una abstinencia total en el período.

Si el consumo llega a dos dosis al día este riesgo sube en un 7%, mientras que en el caso de cinco dosis diarias, va al 37% mayor.

Los científicos destacan además que el consumo de alcohol varía considerablemente en el mundo. En total, en 2016, el último año de la serie montada por el estudio, uno de cada tres personas, o 2,4 mil millones en todo el planeta, bebían, en una proporción del 25% de las mujeres (900 millones) y 39% (1,5 mil millones) de los hombres. En promedio, tomaban 0,73 dosis al día, y consumían 1,7 dosis.

El país con mayor prevalencia de bebedores es Dinamarca (el 95,3% de las mujeres y el 97,1% de los hombres), mientras que Pakistán se sitúa en el último lugar del ranking de los hombres (0,86%) y Bangladesh en el de las mujeres (0,32%)

Entre las soluciones por Burton está aumentar los impuestos para que estos ingresos se dediquen a las autoridades de salud y la reducción de la exposición de los niños a la publicidad sobre alcohol.

En abril, otro gran análisis de estudios anteriores, también publicado en The Lancet, encontró una cierta reducción en los ataques cardíacos entre los bebedores, pero concluyó que el consumo de alcohol aumentaba el riesgo de muerte prematura por otras dolencias.

Los productores de bebidas alcohólicas más grandes del mundo han promovido la moderación para abordar los problemas de salud. Han adoptado un mantra de "beber menos que nada" que busca apaciguar a los críticos y al mismo tiempo aumentar los resultados al vender productos más caros.

Las principales causas de muertes relacionadas con el alcohol en el grupo de edad de 15 a 49 años fueron tuberculosis, accidentes en el camino y autolesiones, encontró el estudio. Para aquellos mayores de 50 años, la principal causa de muerte relacionada con el alcohol fue el cáncer.

Los autores tomaron datos de casi 700 estudios previos para estimar la prevalencia del alcohol en diferentes países, encontrando que los mayores bebedores estaban en países europeos. El hombre promedio rumano bebió el equivalente a 8.2 botellas de cerveza al día en 2016, la mayor cantidad en el mundo. Los países que beben menos alcohol tienen en su mayoría poblaciones musulmanas.