La historia detrás de 100 despidos en una pyme de tecnología para el agro
La empresa amaneció cerrada. Avisó que no puede pagar las indemnizaciones. Buscan pasar de 200 a 70 empleados y reabrir. Su dueño explica la crisis que vive el campo y cómo impacta en su empresa

El viernes pasado, los trabajadores de la empresa de agricultura de precisión Plantium de Villa Constitución fueron a trabajar como todos los días y encontraron las puertas cerradas con candado. Enseguida se enteraron de que había 84 empleados despedidos sin causa, a los que se suman más de 20 en otras ciudades como Rosario. El dueño y CEO de Plantium y Gentec Jorge Gentili explicó que, por la caída de ventas, la apertura de la importación y las deudas ya no da más, igual quiere reabrirla.
Plantium es una compañía argentina que se especializa en agricultura de precisión, con desarrollos tecnológicos destinados a mejorar la eficiencia de las tareas agrícolas, como monitores de siembra, pilotos automáticos y sistemas de gestión de datos. En 2002 orientó su negocio hacia soluciones para el campo y se especializó en proyectos vinculados con robótica e inteligencia artificial. Hace apenas cuatro años, inauguró en Rosario un centro de investigación y desarrollo, con más de 50 profesionales especializados. La otra compañía del grupo Gentec es proveedora de equipos para el agro.
Fue un gran impacto para vecinos y trabajadores ver esta empresa de Villa Constitución cerrada y enterarse de los despidos masivos. Hace dos años que Plantium tenía problemas y este año la situación empeoró, cobraban los sueldos en cuotas. Mientras buscaba socios o compradores, la empresa pagaba $200.000 semanales a los trabajadores y el sindicato de Empleados de Comercio aportó otros $500.000 mensuales de la proveeduría para asegurarles alimentos a los trabajadores, explicó el trabajador Fulvio Monti a Bichos de Campo.
Hasta hace dos semanas estaban en negociaciones con inversores chinos, pero la oferta se cayó. El dueño habría planteado la necesidad de ajustar la planta: de pasar de 200 a 70 trabajadores. Se habló de retiros voluntarios, pero al final, llegaron los telegramas.
El dueño de Plantium da sus razones
Su dueño, Jorge Gentili contó a Sur Multimedios y medios zonales: "Tenemos cuatro clientes: Metalfor entre cheques que nos vinieron de vuelta y todo nos deben $500 millones; Pauny están con problemas y nos devuelven los cheques y AGCO no nos compró más. Plantium está con una situación seria. Desde principios de años decían que venía una gran cosecha y pensé que lo ibamos a sortear. En Expoagro no pasó nada, seguí esperando y endeudándome con los sueldos y las cosas, seguí sacando créditos porque no vendíamos lo que necesitábamos. Vino Agroactiva y nada".
Gentili buscó ejemplos para mostrar que existía una muy buena convivencia. Contó que a las mujeres embarazadas les corresponden tres meses, pero les dan cinco. Lo mismo a los hombres, por nacimientos, les corresponden tres días, pero la empresa les da un mes.
"Traté de no echar gente nunca, pero llegamos a un límite y no puedo más. No hay forma de seguir. Podría cerrar definitivamente, pero la idea es quedarme con un grupo de gente más chico, por eso saco todo lo que puedo y quiero rehacer la empresa. Los telegramas dicen sin causa, no hay ninguna trampa. Cuando pueda, la idea es pagarles todo, primero a la gente", explicó en relación con el futuro de la empresa y sus empleados. Mientras tanto, los despedidos reclaman su indemnización con protestas en la puerta de la firma.

"El productor está frito no compra nada"
El dueño de Plantium contó cómo está la gente que trabaja y vive del campo: "Lees en los diarios y dicen que es la mejor cosecha. El Gobierno dice que andan bien la minería, el petróleo y el agro. Pero si el productor toma el dólar de octubre de 2025 a octubre de 2006 aumentó 4,5 y la inflación subió 30%. El productor que el año pasado vendía una tonelada de maíz a 180 dólares, ahora la vende igual y cobra 30% menos. El productor está frito no compra nada. Tenes el caso de Pauny, la empresa de tractores más importante que tiene la Argentina que está en crisis. Metalfor y Vasalli también".
Aseguró que intentó vender la empresa, buscar socios, pero no da más. "Tengo 80 años, nunca hice nada malo, siempre hice lo mejor. ¿Hago esto por qué se me ocurre ser maldito? No. Hago esto porque no tengo otra salida. No hay plata para poder seguir. La única forma es despedir gente porque no les puedo pagar. Están enojados conmigo y con razón, yo no les puedo decir que están equivocados a gente que no puede pagar el alquiler. Llegué a este límite, con todo el daño que provoqué. Si no inventás nada no tenés nada para competir. Esperemos que cambie, en algún momento irá a cambiar, no será toda la vida así, porque esto no nos pasa solo a nosotros, les pasa a muchas empresas. Lo que se ve es la punta de un iceberg".
Hace un año y medio que buscaba una salida, negoció con americanos, argentinos, brasileños y chinos, pero no hubo acuerdo. "Si concreto algo, lo primero que hago le pago a la gente: yo soy acá de Villa Constitución, vivo acá, nací acá, camino por acá. Encontrarme con chicos que están padeciendo no es nada bueno. Si hubiera despedido en enero, no lo pensé, en ese momento me daban créditos, hubiera indemnizado y sacado a la empresa adelante. El gremio decía busquémosle la vuelta: al final, los he defraudado en cierto modo, porque el gremio no quería estas medidas", explicó el CEO.
Info: Graciela Moreno

