Mesitas de noche para dormitorios mini

Las mesitas de noche, con dos o tres cajones, generalmente haciendo juego con el resto de la habitación, están muy bien cuando en la habitación hay espacio suficiente. Pero cuando los dormitorios son demasiado pequeños, la cosa se complica, entonces se convierten en un verdadero estorbo.

Estamos de acuerdo que estas piezas son imprescindibles para dejar nuestras cosas antes de ir a dormir, pero cuando no hay sitio, no hay sitio. Entonces es cuando debemos poner nuestra imaginación decorativa a trabajar y buscar la solución que mejor se adapte al espacio que tenemos disponible. Ideas de mesitas de noche como las que te proponemos pueden servirte de inspiración.

Mesitas de noche livianas

Aunque en este mismo espacio podría entrar una mesita con cajones, lo que está claro es que agobiaría mucho más el espacio. Para no recargar el espacio, en el dormitorio superior se ha elegido una mesita con patas muy ligeras, incluso lleva ruedas para poder trasladarla de un lado a otro.

También los taburetes y banquetas son elementos de decoración muy versátiles y muy económicos. Al colocar un pequeño taburete al lado de la cama entonado en color con los demás elementos, como se ha hecho en este dormitorio, otorgarás un aspecto muy delicado al dormitorio.

Banco alargado

En ocasiones, el hueco que queda entre la cama y la pared es tan reducido que resulta imposible poner una mesita. En ese caso, una buena solución podría consistir en colocar un banco estrecho pegado a la pared. Sobre esta pieza de mobiliario podrás apoyar todo lo que necesites.

Mesitas de noche con material de obra

Original, divertido y muy económico. En este dormitorio la mesita de noche está formada por tres bloques de hormigón con muchos huecos, incluso para tener ordenados tus libros de cabecera. Los puedes dejar al natural o pintar con colores afines a la decoración del dormitorio.

Mesitas de noche con cajones de madera

Una solución funcional y decorativa ya que se trata de cajones anclados en la pared y decorados con cantoneras de colores. Una mesita de noche que ocupa muy poco espacio y es muy fácil de instalar, pero con una superficie suficiente para apoyar libros, el despertador o incluso macetas pequeñas.

Estantes en la pared

Hay veces que el espacio es tan pequeño que parece imposible contar con una mesita de noche. Una mesita quizás no, pero un estante colocado en el sitio preciso y a la altura adecuada puede ser la solución. Con los estantes anclados a la pared o apoyados con escuadras atornilladas, podrás tener una luz cercana a la cama y espacio suficiente para dejar un vaso de agua, el reloj, un libro, incluso un revistero.


En el poyete de la ventana

Si la ventana de tu habitación tiene poyete, entonces tienes mesita de noche. En este caso arrima la cama todo lo que puedas a la ventana y usa la repisa como mesita para colocar la lámpara, libros, plantas, algún detalle decorativo, pero sin recargar demasiado el espacio. En esta habitación minúscula, el ejemplo no puede ser más ilustrativo.