Sobreprecios y "clima de terror": acusan a Demian Reidel de hostigar a gerentes de Nucleoeléctrica para direccionar contrataciones

19.02.2026

Tras la salida del asesor de Javier Milei, envuelto en un escándalo de sobreprecios, gerentes y personal de planta de la empresa se refirieron al sistema montado, basado en aprietes, para seleccionar proveedores a dedo. Apunta a sus alfiles: el periodista Hernán Pantuso y el ingeniero Marcelo Famá.

Javier Milei y Demian Reidel. El exdirector de Nucleoeléctrica, envuelto en polémicas.
Javier Milei y Demian Reidel. El exdirector de Nucleoeléctrica, envuelto en polémicas.

Presiones y hostigamiento que terminaron con el desplazamiento sin sumario de cinco gerentes de la línea de compras de Nucleoeléctrica (NASA), que no querían actuar por fuera de lo que indica el protocolo para realizar contrataciones; su posterior reemplazo por personas no idóneas (al estilo de sale un ingeniero, entra un contador); la "colonización" de la Gerencia de Compras; la denuncia ante la Comisión de Integridad de NASA por dos contratos con presuntos sobreprecios; la instauración de un "clima de terror" para todos aquellos que no acatasen las órdenes de Demian Reidel y su equipo liderado por el periodista Hernán Pantuso y el ingeniero Marcelo Famá, y el avance de una auditoría interna sobre todos y cada uno de los contratos desde que asumió el físico, que forma parte del círculo íntimo del presidente Javier Milei, hasta su renuncia.

Estos son algunos de los elementos que mencionaron las diez fuentes calificadas dentro de Nucleoeléctrica. Aunque todos coincidieron en la frase "esto no se vio nunca", una de las fuentes fue mucho más allá en su descripción: "Reidel y su gente armaron un grupo que vino a Nucleoeléctrica a intentar hacer caja tanto por medio de licitaciones como con la plata de NASA, que era colocada en fondos (de inversión) para hacer dinero. Cuando llegaron, estuvieron un par de meses tratando de ver si los gerentes que estaban en la línea de pagos y de compras eran permeables. Querían ver si podían contar con ellos para llevar a cabo compras direccionadas y con sobreprecios. Cuando esos gerentes plantearon diferencias, porque no querían quedar envueltos en ningún tipo de escándalos, directamente los echaron para poner gente de ellos".

En su breve carrera política, Reidel ya puede jactarse de haber experimentado, en primera persona, las mieles y las agrias sensaciones del universo que le rodea. El endiosamiento y la demonización. Pasó de ser propuesto para recibir, en un futuro mediato, el Nobel de Economía en conjunto con Milei a tener que apurar su salida de Nucleoeléctrica, empujado por denuncias que amenazan con operar un efecto dominó.

Hasta el momento, las sospechas están puestas sobre un contrato con un sobreprecio de 140 por ciento para el servicio de limpieza, y sobre un sistema de gestión administrativo valuado en 7 millones de dólares, lo cual representa un 1066,7% más que el software ya utilizado y que cumple las mismas funciones. La primera denuncia fue motorizada por el gerente de planta de Atucha I y II, Juan Pablo Nolasco Sáenz, mientras que la segunda fue impulsada por ATE, por medio del ingeniero y delegado en NASA, Ernesto Simionato.

Ahora, mientras se desarrolla una auditoría interna que evaluará cada una de las operaciones que llevó adelante el equipo que condujo Reidel, con el ojo puesto fundamentalmente sobre los exgerentes Marcelo Famá y Hernán Pantuso, se accedió a numerosos testimonios de empleados de Nucleoeléctrica que relataron desde presiones a gerentes de carrera para que se avance en operaciones en las que estaban en desacuerdo por no respetar el protocolo hasta la puesta en peligro de aquello que en Nucleoeléctrica se conoce como "cultura de seguridad nuclear".

Una particularidad: varias de las fuentes precisaron que, dentro del actual gobierno, con los directorios que precedieron a Reidel trabajaron con total normalidad. Las rarezas e irregularidades aparecieron durante el tiempo que el físico estuvo al frente de NASA, dijeron.

El principio del fin

Según se pudo reconstruir, el momento en que la tensión interna comenzó a escalar fue en agosto de 2025, cuando se estaba llevando a cabo una auditoría a menos de tres meses de la asunción de Reidel. En ella se les preguntaba a los trabajadores jerárquicos de Nucleoeléctrica por situaciones a mejorar. Acto seguido, comenzaron a contar lo que estaban viendo y viviendo. Desde el llamativo nombramiento de un periodista de extracción sciolista (Pantuso) en un cargo que naturalmente desempeñan ingenieros, a la presión sobre gerentes que hacían observaciones respecto de procesos de compra que el equipo de Reidel, según afirmaron, quería imponer sí o sí.

"Inicialmente, se trataba de situaciones en las cuales Pantuso decidía unilateralmente no pagar a las compañías, tratando de estirar los pagos lo más posible porque la plata estaba invertida en fondos de inversión. El objetivo de esa especie de auditoría era, a partir de consultar a quienes tenían mucha experiencia de planta, buscar una manera de que los nuevos procesos que querían implementar no afecten la operatividad de la planta, que era lo que estaba pasando. Básicamente, repuestos que no llegaban, servicios que no se contrataban a tiempo, etcétera", relató un ingeniero con más de 20 años de antigüedad en NASA.

Otra fuente calificada contó que tardaron "alrededor de tres o cuatro meses hasta que entendieron cómo funcionaba el circuito de contrataciones y pagos, y ahí tomaron la decisión de echar sin sumario a los gerentes de carrera y se quedaron con esas gerencias para hacer negocios. Fue algo brutal. Llegaron a ir con pedidos de compras insólitos, que cuando uno de los gerentes las observaba lo tomaban a mal y comenzaba la presión, a pesar de que quedaban expuestos porque se trataba de técnicos que conocían aquello de lo que hablaban".

Todos coinciden en que Famá, a pesar de su formación, "era un títere de Pantuso", y que ambos respondían directamente a Reidel. A esto, un ingeniero, que asegura haber padecido en persona las presiones de Pantuso, agrega que este" era alguien autoritario que si no le rendías pleitesía ponía, por ejemplo, a un contador en el lugar que ocupaba un ingeniero. Todos nos dimos cuenta hasta dónde podían llegar cuando Pantuso pidió que le bloquearan el ingreso a (Martín) Reina y a (Gabriel) Blejer, porque habían colaborado con esta especie de auditoría. Entonces, eso ya fue imposible de contener y se redactó lo que Nolasco elevó al Comité de Integridad".

Reidel, de futuro Nóbel a las denuncias por sobreprecios.
Reidel, de futuro Nóbel a las denuncias por sobreprecios.

Fuentes calificadas dentro de Nucleoeléctrica señalaron que todas las alarmas se encendieron en septiembre de 2025 cuando, luego de que se negasen a realizar contrataciones que consideraban irregulares, fueron echados cinco gerentes de línea (cuatro de ellos tenían 20 años de antigüedad) sin que se abriera sumario alguno. Eran gerentes de áreas clave, como Finanzas, Sistemas, Compras, Legales y Logística.

Sin embargo, la bomba fue detonada el 5 de enero cuando la Comisión de Integridad de NASA recibió la denuncia por sobreprecios presentada por el mencionado Nolasco.

Simionato, quien cuenta con una experiencia de 30 años en la empresa, remarcó que la presión sobre los gerentes que se fueron tiene como objetivo que "la privatización salga sí o sí. Desde ahí hay que tratar de entender los desplazamientos sin sumario y de un día para el otro".

El Directorio que armó Reidel, dijo Simionato, "empezó a apartar gente que no acataba sus directivas, por lo que fueron injustamente despedidos. No casualmente, lo que luego ocurrió fue las contrataciones con enormes sobreprecios que denunciamos. No estamos hablando de un desvío de un 10 o 20 por ciento, sino de un 140 por ciento. Una obscenidad total".

Info: Julián Maradeo