Spagnuolo evalúa ser "arrepentido" y asegura: "Si yo hablo, armo un quilombo padre"
El exfuncionario de Andis entregó sus teléfonos sin mensajes con los Milei, se siente solo y podría convertirse en imputado colaborador.

Diego Orlando Spagnuolo, ex titular de la Agencia Nacional de Discapacidad (Andis), considera presentarse como imputado colaborador en la causa que investiga presuntos pedidos de coimas dentro del organismo. Según fuentes cercanas, borró todos los mensajes que había intercambiado con el presidente Javier Milei y su hermana Karina antes de entregar sus teléfonos a la Justicia.
"Si yo hablo, armo un quilombo padre", advirtió a personas de su entorno, en medio de un clima de incertidumbre y temor. "Teme por su vida", aseguran quienes lo frecuentan en estos días.
Tensión con el Gobierno y sospechas internas
Según un artículo del periodista Hugo Alconada Mon en La Nación, Spagnuolo se siente traicionado por varios referentes del oficialismo. Personas cercanas al exfuncionario afirmaron: "Desde el Gobierno le mandaron a Santiago Viola y a los Anzorreguy, que es lo mismo que decir los Menem [...] pero los rechazó". Jorge Anzorreguy (hijo) y Santiago Viola negaron todo contacto.
El vínculo de confianza con la Casa Rosada se quebró luego de que Spagnuolo transmitiera inquietudes a la ministra Sandra Pettovello. Poco después, Karina Milei le habría dicho que no volvería a hablar directamente con su hermano.
Grabaciones, aliados rotos y celulares vacíos
En medio del escándalo, surgieron grabaciones que generaron conmoción dentro del Gobierno. "La grabación más sensible corresponde a un café o restaurante, no una escucha telefónica", aclaró La Nación. "Sí, pero otras son escuchas telefónicas. Hay de todo", sostuvo un interlocutor cercano.
Desde el entorno de Spagnuolo apuntan al consultor Fernando Cerimedo como el posible autor de las grabaciones. "Él sospecha de Cerimedo", remarcaron. Cerimedo, vinculado al portal La Derecha Diario, declaró a Clarín que eran "solo amigos, conocidos, con el que hacía catarsis".
Un funcionario aislado que medita sus pasos
Quienes rodean a Spagnuolo describen que atraviesa un momento de profunda soledad. Su expareja reside en España, su madre en Bahía Blanca y su hermano enfrenta problemas de salud. Aseguran que se apoya en un pequeño grupo de amigos, con quienes comparte su malestar y desconfianza. "Está cagado hasta las patas", resumió uno de ellos.
A pesar de no estar imputado formalmente, evalúa distintas estrategias, entre ellas, colaborar con la Justicia. "Él siente que lo usaron y terminó metido en un baile que no era suyo", comentaron.
También se descarga responsabilidad en Daniel Garbellini, exdirectivo desplazado de Andis. "Diego [por Spagnuolo] sólo firmó tres licitaciones [...] El resto de las licitaciones, las manejaba Garbellini, ¿está claro?", expresó uno de sus allegados.
Chats eliminados y decisión pendiente
Consultado por La Nación, un allegado intentó justificar la eliminación de los mensajes con Javier y Karina Milei antes de entregar los teléfonos: "Hoy los teléfonos no son Nokia [...] ¿Y si Diego habló de otras cosas con Javier? ¿Por qué tendría eso que salir a la luz? ¡Tiene lógica que los haya borrado!"
"No está ni imputado", repitieron desde su entorno, y argumentaron que ya existía una causa judicial en manos del fiscal Franco Picardi y el juez Sebastián Casanello, por lo que Spagnuolo no habría considerado necesario presentarse en Comodoro Py.
Info: InfoNews