SOCIEDAD


En ocasiones, llamamos a la generación Z la generación de cristal. Los jóvenes son cada vez más infelices y evidencian mayores problemas de salud mental. ¿Qué hay detrás de esta realidad?

Lo habitual es que los padres hipercríticos no den lugar a hijos perfectos o de desempeño sobresaliente, sino más bien a niños infelices que, con mucha frecuencia, se convierten en adultos deprimidos y ansiosos.

El mundo de las tecnologías y las redes sociales incentiva cada vez más el pensamiento impulsivo. El objetivo de buena parte de ese universo digital es que no pensemos demasiado y, simplemente, nos dejemos llevar...

Ser uno mismo no es imponer a los demás tu forma de ser. Es, por encima de todo, trabajar en tu mejor versión, esa que te permite sentirte libre, realizado y feliz.