Las declaraciones llegan después de que el estadounidense amenazara con golpear a Irán "20 veces más fuerte" si intenta bloquear el Estrecho de Ormuz. A once días del inicio de la escalada, el conflicto ya impacta en el precio del crudo y vuelve a tensar la región.
A pesar de las excusas oficiales sobre la seguridad nacional y las armas nucleares, analistas señalan que el presidente estadounidense persigue beneficios concretos.
El canciller ruso señaló que, si bien Moscú no planea abandonar las conversaciones de paz, revisará su postura debido a las acciones de Kiev, que ha pasado a "una política de terrorismo de Estado".