SOCIEDAD


La inteligencia de los loros no deja de sorprender a la comunidad científica. En este artículo hablaremos de los hilos que tejen su comportamiento inteligente.

La depresión no es tan simple. No es una gripe, ni una pierna rota, no es algo que se alivie con un beso y un "te quiero", ni siquiera con una pastilla. Este trastorno es cruel y consume, llena de ansiedad nuestra mente, nos frustra, nos enfada, nos hace preferir el aislamiento.

Los seres humanos no somos los únicos seres sociables. De hecho, se ha demostrado que los árboles también son seres vivos extremadamente sociales y dependen los unos de los otros para poder sobrevivir. Para ello, la comunicación es un factor clave.